[REQ_ERR: 401] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Sumas inimaginables revolucionarias

Sumas inimaginables revolucionarias

Siendo los documentos la principal fuente para reconstruir lo sucedido, comencemos citando dos, en los que se incrusta el principio del mito. Me refiero al acta de nacimiento y a la fe de bautismo de José Doroteo Arango Arámbula, nombre primigenio de quien al paso del tiempo, bajo el cobijo de un seudónimo que germinó hasta alturas inimaginables, será el famoso líder revolucionario.

En ambos se asienta como fecha de nacimiento el 5 de junio de , lo que coincide con la celebración de la efeméride. Sin embargo, una leve inconsistencia en estos testimonios despierta la duda. En el pliego oficial del registro civil se lee Faustina Vela en el renglón correspondiente al nombre de la abuela paterna del susodicho, mientras que en el expedido por la parroquia de San Juan del Río, se le reconoce como Feliciana.

Quizá sea solamente un error de transcripción, pero también podría tratarse de un indicio relacionado con la manipulación posterior que habría sido practicada sobre estas evidencias, ordenada por el propio Villa, con la intención de patentizar un pasado transparente y, de paso, fortalecer la idea de legitimidad concedida a su padre Agustín Arango Vela.

Y decimos que con el afán de demostrar que era producto de un matrimonio bien establecido, pues uno de los asuntos que es casi imposible desentrañar de su biografía es precisamente el de su origen biológico, inmerso también en un flujo de informaciones que, más que ayudar a comprender al personaje, lo ensombrecen.

Valgan dos ejemplos relacionados entre sí. Por esta costumbre, en la mayoría de los casos, los primogénitos de la peonada resultaban ser hijos del patrón. Y de entre sus otros hermanos dos hombres, Antonio e Hipólito, y dos mujeres, Mariana y Martina Doroteo era el mayor.

Lo cierto es que las pesquisas del doctor Osorio aportan mucho en cuanto a la verosimilitud del hecho e incitan a profundizar en él. Pero más allá de la comprobación de esta circunstancia, en el océano de rumores que avasalla las playas de la vida de Villa, se le ha considerado como colombiano, centroamericano, e incluso estadounidense, sin que tales afirmaciones descansen en un sustento académico.

El pequeño libro se titula The Life and History of Francisco Villa. The Mexican Bandit , y debió ser distribuido entre los mílites estadounidenses apostados en México, con la intención de exacerbar el odio contra el guerrillero que se atrevió a profanar su suelo nacional. En el relato, totalmente ficticio y lleno de historias insostenibles, se pretende evidenciar que Doroteo Arango apellido que el capitán Kennedy transcribe como Arranzo era un desalmado criminal, quien, sin ningún remordimiento mataba, violaba y robaba a todo aquel que se le atravesara en el camino pero, especialmente, a los que ostentaran la nacionalidad de las barras y las estrellas.

En cuanto al origen paterno del guerrillero, sin dejar de decir que podría descender de un oriundo mexicano, el autor suelta el rumor de que el verdadero padre de Villa habría sido de raza negra, sin proporcionar elementos convincentes para verificar su revelación, pero con la mira de denigrarlo por medio de discernimientos racistas.

Con la intención de alejarnos de las especulaciones que genera este espinoso asunto, terminamos este breve acercamiento con una reflexión. Quedan en el marco de la leyenda, sin poderse inscribir en los derroteros de la Historia, los precoces episodios de la vida de Doroteo Arango, el hombre que por diversas circunstancias se trasladó a la clandestinidad para encararse con un régimen que lo oprimía.

En China, el Ejército Popular de Liberación derrotó y expulsó de su territorio continental al ejército del títere Chiang Kai Shek en ; tras la derrota, surgió la República Popular China con un proyecto político comunista.

Entre y , Estados Unidos intervino en Corea, desatando otra guerra imperialista que pretendía oponerse al avance de las fuerzas comunistas en esa zona del planeta. La división artificial de la península no fue óbice para que en el norte se proclamara la República Democrática de Corea.

Con vistas a consolidar el sistema a escala mundial fue constituido desde una perspectiva institucional la Organización de Naciones Unidas ONU como foro de prevención de futuros conflictos internacionales, pero también para la futura cooperación entre las naciones.

La existencia de un conjunto de países asediados por la pobreza y el atraso acuñó el término "subdesarrollados" para estos al ser comparados cuantitativamente con los ricos y adelantados, los "desarrollados". La rapidez de la restauración posbélica de la URSS, así como su creciente presencia internacional junto al Campo Socialista, además de la proclamación del socialismo en China popular y en Corea democrática, abrió un periodo de progresismo político en el mundo colonial, explotado y dependiente, desde el cual surgirían significativos procesos de cambio social.

Antiguas colonias africanas ganaron su independencia por medio de la concertación con sus exmetrópolis o por la vía armada, como la Revolución argelina.

Entonces, las metrópolis trasmutaron la naturaleza de la dependencia y la explotación coloniales y las convirtiron en explotación neocolonial. En América Latina impera el capitalismo dependiente y subdesarrollado. El subdesarrollo constituye la manifestación del modo de producción capitalista en las sociedades que han sido colonizadas y neocolonizadas, es decir, dependientes del capital monopolista, ya convertido en capital transnacional.

La dependencia neocolonial y el subdesarrollo resultan orgánicos al sistema y es imposible la existencia del uno sin el otro. De ahí que la estructura de clases del capitalismo subdesarrollado latinoamericano constituya una pirámide en cuya cúspide se ha asentado la burguesía librecambista desde la época de las "reformas liberales" mediados del siglo XIX.

En el siglo XX su poder social se consolidó sobre la base, como es usual, de la propiedad del suelo y del subsuelo y de los negocios de exportación y, cada vez más, en su alianza comercial, económica y financiera con el capital foráneo.

Debido a ello, sus intereses económicos se han imbricado con los de las burguesías del centro capitalista y sus posiciones políticas e ideológicas se han mantenido en consonancia con aquellas en cada momento histórico concreto. Por último, su modo de vida, incluidas las preferencias culturales, han sido también históricamente las del "Norte".

Durante las décadas del cuarenta y cincuenta en América Latina tuvieron lugar interesantes y contradictorios procesos sociales. La crisis capitalista mundial de había afectado sobremanera todas las economías agro-minero-exportadoras de la región, producto del colapso del comercio entre ellas y las metrópolis imperialistas: esto fue especialmente agudo para la economía argentina, cuya dependencia del Reino Unido era profunda.

Así, la poderosa oligarquía agroexportadora se vio en la necesidad de ofrecer espacios controlados a la aún débil burguesía industrial con vistas a "aceitar" las ruedas de la economía nacional López, En tales complejas circunstancias regionales -aun cuando no son homogéneas desde el punto de vista de las respuestas clasistas a la crisis- emergieron los populismos latinoamericanos como poderosos movimientos de masas trabajadoras urbanas que seguían a carismáticos líderes en los cuales depositaban toda su confianza y a los cuales exigían, a cambio de sus lealtades, disposiciones económicas y sociales que aliviaran sus precarias condiciones de vida.

Los vínculos entre líderes y masas se establecieron sobre amalgamas ideológicas, entre las que destacaron el nacionalismo y, en algunos casos, el antiimperialismo y el socialismo. Convertidos en partidos políticos lograron gobernar en Argentina, Brasil, Colombia, México y Bolivia, aunque no por mucho tiempo.

Otros movimientos políticos habían sacudido a la región desde los primeros años veinte. En El Salvador y Nicaragua, se desató la lucha armada contra los representantes militares de las oligarquías agroexportadoras, Maximiliano Hernández y Anastasio Somoza, respectivamente; los cuales, en connivencia con el imperialismo estadounidense, hacían imposible cualquier atisbo de soberanía y justicia social.

En , en Guatemala fue derrocado el tirano Jorge Ubico y años después las fuerza sociales más progresistas intentaron modificar las estructuras neocoloniales de dependencia con la aprobación de una ley agraria que, aunque no rebasaba cánones reformistas, sí afectaba las propiedades de poderosas firmas imperialistas.

Diez años después un golpe de Estado fraguado desde la Agencia Central de Inteligencia CIA derrocó al gobierno de Jacobo Arbenz quien no logró enfrentar el golpe. Durante estos años vivía Ernesto Guevara en Guatemala quien sacaría sus conclusiones sobre este proceso y las tendría en cuenta después.

En asumió el gobierno en Bolivia el líder del partido Movimiento Nacional Revolucionario Víctor Paz Estenssoro, cuyas reivindicaciones se inscribían también en los marcos del nacionalismo burgués.

La poderosa oligarquía local, apoyada desde el exterior, se opuso a la reforma agraria y a la nacionalización de las minas, aunque en este caso el pueblo organizado derrotó las maniobras.

Sin embargo, la guerra económica contra la revolución boliviana fue desatada hasta doblegarla y deshacerse de ella mediante un golpe de Estado a principio de los años sesenta. En Cuba, en un grupo de jóvenes comandados por el entonces desconocido Fidel Castro, decidió enfrentar con las armas los atropellos de una dictadura entronizada un año antes, también aupada por las agencias imperialistas.

Los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en la zona oriental del país fracasaron, mas dejaron un saldo de rebeldía que sería posteriormente canalizada a través de la organización del M para desencadenar la lucha guerrillera y levantar al pueblo contra la tiranía.

En este último escenario, al cual se incorporaría en México, Ernesto Guevara se convierte en el Che Guevara para siempre. Por otro lado, los años cincuenta fueron de expansionismo imperialista estadounidense hacia América Latina.

Sus inversiones directas aumentaron, así como los montos del comercio. Ya había promovido la creación de la Junta Interamericana de Defensa JID en y, en , del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca TIAR ; un año más tarde nacería la Organización de Estados Americanos OEA , sin dudas, un aparataje institucionalizado con el cual EE.

aseguraba el control, no solo económico, de "su patio trasero". Che en su segundo tiempo histórico. El segundo tiempo histórico del Che se desenvolvió entre y , 9 años en los que integró el ejército revolucionario del M convertido en Ejército Rebelde en mayo de y formó parte de la vanguardia de la Revolución cubana desde el poder.

Sería allí donde desplegaría sus dotes organizativas, su vocación teórica y su valentía intelectual para impulsar un profundo proyecto socialista de liberación nacional.

La Revolución cortó el nudo gordiano de la dependencia imperialista a partir de las nacionalizaciones de las propiedades estadounidenses en agosto de Estableció su control sobre la economía al nacionalizar las grandes empresas productivas, mercantiles, bancarias y de servicios de propiedad local en octubre de ese mismo año.

El entrelazamiento del capital local y el capital extranjero es una de las características del subdesarrollo y la dependencia, de ahí la estrecha interrelación entre la burguesía cubana y la burguesía imperialista.

Otros aspectos centrales del proceso de la toma del poder en Cuba fueron la capacidad de la vanguardia para enfrentar y derrotar por todos los medios los diversos planes subversivos imperialistas, la creación de las potentes organizaciones de masas propiciadoras de la creciente participación popular en las tareas transformadoras así como la unificación de las fuerzas revolucionarias que intervinieron en la lucha contra la dictadura en un partido político de corte leninista, todo lo cual sucedió entre y No sería posible olvidar que en fue definitivamente derrotada la contrarrevolución interna-externa al triunfar la Lucha Contra Bandidos LCB a un alto costo humano y de recursos.

La asunción del marxismo entre no constituyó una lección sencilla de aprender, lo que se acentúo a partir del fracaso que supuso la política sectaria aplicada por el sector más conservador del Partido Socialista Popular.

A lo anterior debe sumarse la constatación de concepciones y prácticas alejadas de la teoría social marxista cuyo origen radicaba en las experiencias socialistas en Europa Occidental y la URSS, supuestos ejemplos a seguir.

Los cubanos años sesenta se convirtieron en un verdadero laboratorio de praxis revolucionaria. Durante ese periodo se iniciaron experiencias dirigidas al tránsito socialista que poco a poco se concretaron en aportes.

Un socialismo entendido como un camino a recorrer en dirección a su destino final: la sociedad comunista. La vanguardia expresaba públicamente que la sociedad comunista constituía la meta revolucionaria por excelencia. Con el propósito de acercarnos a la comprensión guevariana sobre el cambio social revolucionario es necesario buscar en sus obras respuestas a dos preguntas clave: ¿qué entender por sociedad comunista?

y ¿cómo crearla? El Che asume que la nueva sociedad comunista se crea -en las condiciones de Cuba en los años sesenta- mediante el desarrollo de las fuerzas productivas, la supresión de los explotadores, la colocación de gran cantidad de productos al servicio del pueblo y la elevación del grado de conciencia, la que se gestaba a partir de los cambios producidos como parte de las propias transformaciones en la sociedad.

Vislumbra con claridad meridiana que el incremento de la producción y de la productividad del trabajo por sí solos no garantizarían la generalización de la nueva conciencia. En afirma: "estamos en una Revolución que se ha proclamado socialista y el socialismo no es de palabras, sino que es el resultado de hechos económicos y de hechos de conciencia" Guevara, , t.

III, p. Así, la posibilidad y necesidad de la transformación de la conciencia y la creación de nuevos valores morales están asociadas en su ideario al desarrollo de la conciencia.

Asevera que "el comunismo es una meta de la humanidad que se alcanza conscientemente; luego, la educación, la liquidación de las taras de la sociedad antigua en la conciencia de las gentes, es un factor de suma importancia, sin olvidar, claro está, que sin avances paralelos en la producción no se puede llegar nunca a tal sociedad" Guevara, , t.

II, p. En "El socialismo y el hombre en Cuba" planteará una de las nociones más profundas sobre el tema, resumen de su concepción teórica, al afirmar que para construir el comunismo simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo.

El socialismo económico sin la moral comunista no me interesa. Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación.

Uno de los objetivos fundamentales del marxismo es hacer desaparecer el interés, el factor interés individual y provecho, de las motivaciones psicológicas. Marx se preocupaba tanto de los hechos económicos como de su traducción en la mente.

Él llamaba a eso un hecho de conciencia. Si el comunismo descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición, pero deja de ser una moral revolucionaria Guevara, , t. IV, pp. Por tanto, la respuesta a la primera pregunta que ocupa el presente artículo ¿qué entendía el Che por sociedad comunista?

socialismo y comunismo van de la mano. No porque desconozca sus diferencias esenciales [la persistencia de las relaciones mercantiles en el caso de la primera, por ejemplo], sino porque en su proyección teórica y práctica de la revolución transformadora, desde el primer día de la construcción socialista hay que tener presente la meta final, el comunismo.

Durante la transición socialista se combate diariamente por el futuro comunista Martínez, , pp. Sin esta proyección, el papel de la moral, de la conciencia, pero sobre todo, el papel de la educación orientada siempre hacia la consecución de actitudes y formas de pensar comunistas, no es comprensible.

Sin tal proyección, tampoco es comprensible la noción de la formación de un hombre nuevo, uno de sus aportes teóricos sobre la transición socialista. La participación recorre las concepciones del Che sobre el socialismo. No entiende la transición socialista sin participación popular. El socialismo es para Guevara participación consciente, es decir, la integración cada vez más plena del individuo a la sociedad "como motor de la misma".

La nueva sociedad en formación requiere del involucramiento de toda la población. Esta incorporación significa, ni más ni menos, la posibilidad de expresarse y hacerse sentir en los mecanismos de dirección social: la participación consciente, individual y colectiva el individuo y la masa unida , lo que equivale a lograr progresivamente su realización plena como criatura humana.

La participación es para el Che característica distintiva de la democracia socialista, aunque no utilizó a menudo el término. Es la vía para que los actores sociales se transformen a sí mismos en la medida en que cambian la sociedad; sin esa práctica social el crecimiento de la subjetividad socialista es impensable.

Como escribió Marx, el comunismo es una nueva civilización "de hombres libremente asociados, que actúen en forma consciente y como dueños de su propio movimiento social" Marx, a, t.

La diferencia central de sus ideas radica en haber identificado la interrelación íntima entre producción y conciencia en la transición socialista hacia el comunismo, lo que significa colocar el papel de la subjetividad en el centro del proceso histórico.

La segunda pregunta ¿cómo crear la nueva sociedad? Che contribuye desde la práctica a la teoría de la transición socialista y viceversa: crea y aplica en el sector industrial cubano un sistema de gestión económica diferente al existente en los países del campo socialista al que llamó Sistema Presupuestario de Financiamiento SPF.

Una forma más eficiente de llegar al comunismo. El nuevo sistema económico de dirección fue la respuesta marxista latinoamericana al sistema de Cálculo Económico CE o Autogestión Financiera AF vigente entonces en la URSS y los países socialistas de Europa oriental.

El SPF solo es comprensible dentro del contexto del ideario del Che acerca de la transición socialista-comunista.

Según el propio Che: "el sistema presupuestario es parte de una concepción general del desarrollo de la construcción del socialismo y debe ser estudiado entonces en su conjunto" Guevara, , t. VI, p. El SPF fue una experiencia exitosa sobre la cual se realizaron -bajo la dirección de Guevara- numerosos análisis sistemáticos y rigurosos y fueron tomadas medidas de corrección cada vez que era considerado conveniente para su mejoramiento: "Nuestra tarea es seguir perfeccionando el sistema [ El Che sabía que el SPF debía continuar perfeccionándose, mas nunca dejó de enfatizar y divulgar las bases conceptuales sobre las cuales se diferenciaba del Cálculo Económico.

Entre sus numerosas alusiones a las diferencias prácticas y de carácter más profundo en que se basaba el entonces novedoso sistema refiere: "es una forma más eficiente de llegar al comunismo [ II, pp. Enfatiza en que el sistema tiene entre sus argumentos fundamentales la interrelación entre educación y desarrollo de la producción Guevara, , t.

Debido a las sustanciales diferencias de criterios, entre y hubo en Cuba un debate público, abierto, sin restricciones, sobre temas económicos; su promotor fue el Che Guevara.

Las discrepancias existentes sobre los procesos de dirección de una economía en transición socialista desde el subdesarrollo se basaban en cómo dirigir los procesos económicos en una formación social capitalista de la periferia del sistema mundial, que por medio de una revolución de liberación nacional rompió los lazos de dependencia neocoloniales y se planteó el socialismo como alternativa de desarrollo.

El debate se llevó a cabo entre las dos posiciones contrapuestas ya señaladas y no fue meramente académico; las dos aplicaban sus enfoques en la práctica social de la transición cubana, ya que mediante la Ley 1 del 23 de agosto de , el Gobierno Revolucionario autorizó el funcionamiento simultáneo de ambos sistemas de dirección Bell; López y Caram, , pp.

Un grupo de economistas y funcionarios cubanos reconocía como válido el CE, sistema de dirección económico de los países socialistas, en particular de la URSS. Este método era utilizado por la dirección del Instituto Nacional de Reforma Agraria INRA en todo el sector agropecuario y sus agroindustrias.

En defensa de estos puntos de vista se incorporó al debate el teórico marxista francés Charles Bettleheim. La otra posición, liderada por Che y los funcionarios del Ministerio de Industrias, criticaba los principios básicos del CE y defendía el SPF.

Según Che: "Su historia es corta y se remonta apenas al año en que comienza a adquirir alguna consistencia" Guevara, , t. El teórico marxista belga Ernst Mandel participó en la polémica con enfoques muy cercanos a las consideraciones de Guevara.

Los defensores del CE asumían que la empresa socialista debía poseer libertad para utilizar sus ganancias y para invertir, entendían que los estímulos materiales promueven el interés de los trabajadores en el aumento de la producción y en la rentabilidad de las empresas, reconocían la ley del valor como reguladora de la producción socialista, consideraban los medios de producción socialistas como mercancías, entre otros aspectos.

Los favorecedores del SPF criticaron las posiciones anteriores sobre la base de postulados teóricos y éticos diferentes. Para ellos, las estructuras de funcionamiento económico en el socialismo deben estar diseñadas para eliminar el egoísmo y el individualismo de la conducta humana y de esta manera contribuir a acercar gradualmente la nueva sociedad, condicionando a los seres humanos en un sentido comunista.

El Che expresó su posición teórica con un abarcador dominio de los textos marxistas y leninistas. Durante el debate se escribieron dieciséis textos, de los cuales cinco son de la autoría del Che y aparecieron en las revistas Cuba Socialista y Nuestra Industria Económica, ambas publicadas por el Ministerio de Industrias Bell; López y Caram, Sobre las consideraciones del Che con respecto al SPF se establecieron como bases generales las siguientes:.

Sobre tales bases generales fueron establecidas las funciones principales del SPF:. A partir de estas fueron creados los siguientes subsistemas:. Es base general y principio del SPF el desarrollo de la conciencia comunista mediante la educación y la cultura, orientadas hacia la consecución de actitudes y formas de pensar socialistas-comunistas propias del hombre nuevo.

Es el primer precepto porque supone el pilar sobre el cual descansan el resto de las concepciones teóricas. Representa un verdadero aporte guevariano por cuanto se aparta de consideraciones, entonces en boga en los países socialistas, que afirmaban que sin la previa modificación de la base material de la sociedad era impensable producir en los individuos un cambio de mentalidad en sentido socialista.

El hombre nuevo es el que hace y vive la revolución y mediante su participación en ella, modifica la sociedad y, a la vez, gradualmente, se modifica a sí mismo.

Por eso, afirma que "es un producto no acabado" -y no podría nunca estarlo- pues su formación marcha paralela al desarrollo de las nuevas formas económicas socialistas.

Aún dice más, la nueva sociedad en formación tiene que competir muy duramente con el pasado y las taras pretéritas se trasladan al presente en la conciencia individual. Para formar al hombre nuevo es necesaria una profunda transformación de las estructuras mentales y espirituales de la población.

Se presenta en toda su dimensión un dilema: ¿cuáles instrumentos de movilización de las masas son los adecuados? Guevara no titubea: el instrumento básico ha de ser de índole moral, sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo, de naturaleza social. En una sociedad subdesarrollada las necesidades materiales son muy grandes, por ello sabía perfectamente que era difícil no tomar en cuenta los estímulos materiales ni sobredimensionar la incentivación de carácter moral para evitar las posiciones voluntaristas.

De ahí que para consolidar su vigencia, la transición socialista requería el desarrollo de una conciencia en la que los valores morales adquirieran categorías nuevas. Por esta razón es concluyente: "Estímulo material directo y conciencia son términos contradictorios en nuestro concepto" Guevara, , t.

En este punto son más profundas las diferencias entre el CE y el SPF. La transición socialista debe tender a la extinción del estímulo material más que a su supresión aunque el tratamiento correcto del mismo en su forma colectiva o individual aún no estaba bien definido en el sistema y alude a los antagonismos que suelen aflorar entre la administración estatal y los organismos productivos en relación a los métodos de estimulación y sus vínculos con el cumplimiento del plan de producción.

Para resolverlos, rechazó los "mecanismos" del interés material individual o colectivo y renovó su afiliación a la conciencia socialista, a desarrollarse durante la transición.

El énfasis que hace el Che en el predominio de los estímulos morales, por su carácter educativo, hizo que este aspecto del SPF haya sido objeto de grandes deformaciones. En época del Che se otorgaron importantes estímulos materiales a los ganadores de la emulación, tales como viviendas, autos, vacaciones familiares a sitios turísticos con los gastos pagados e, incluso, viajes a países socialistas, también con los gastos cubiertos por el Ministerio de Industrias.

Como parte del subsistema de estimulación existía el desestímulo material relacionado con el incumplimiento de las normas de trabajo y el incumplimiento del plan de producción. En una de las reuniones bimestrales del consejo de dirección del Ministerio de Industrias advierte:.

no hay que caer en el espejismo de considerar el estímulo moral como el centro del sistema presupuestario porque el centro, en realidad, es el conjunto de acciones que propende el sistema, dentro del cual lo fundamental es la capacidad organizativa y al mismo tiempo el desarrollo de la conciencia; y a niveles de masas, a niveles más generales, es el conjunto del estímulo material correctamente aplicado y el estímulo moral Guevara, , t.

Enfatiza la consideración del trabajo como una necesidad moral, un deber social; como parte de ello incorporó al SPF el trabajo voluntario. Para el Che, este era un germen de la nueva actitud comunista hacia el trabajo, en tanto los trabajadores dedican voluntariamente una parte de su tiempo libre a la producción sin obtener remuneración económica por ello.

Toma en cuenta la concepción marxista sobre la transformación de la subjetividad cuando expresa ante asamblea de trabajadores el 11 de enero de "La importancia que tiene el trabajo voluntario no se refleja en la parte directamente económica que pudiera reportar a las empresas y al Estado.

Se refleja en la conciencia que se adquiere frente al trabajo [ IV, p. Por el alto valor que otorga al trabajo voluntario, el Che no toleraba su mala organización, lo cual era frecuente durante los primeros momentos de desarrollo de este movimiento, y continuó siéndolo durante mucho tiempo más.

En su Crítica al programa de Gotha, Marx caracterizó al comunismo como el estadio social en el que desaparecería "la subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital" Marx, b, t.

Principio esencial del SPF -y uno de sus subsistemas- es la planificación centralizada. Más que una técnica económica es concebida por el Che como una expresión político-económica concreta del factor "conciencia" que dirige el desarrollo hacia el comunismo.

Pensaba que reducir este concepto a una mera técnica económica, tal como hacía el CE, era deformarlo a priori y limitar sus posibilidades. La planificación debería considerar y conjugar sus dos elementos: la creación de las bases para el desarrollo económico de la nueva sociedad, su regulación y control; y la formación de un nuevo tipo de relaciones humanas.

Para explicar cómo se articulaban ambas piezas expone con rigor su punto de vista teórico: "la planificación centralizada es el modo de ser de la sociedad socialista, su categoría definitoria y el punto en que la conciencia del hombre alcanza, por fin, a sintetizar y dirigir la economía hacia su meta, la plena liberación del ser humano en el marco de la sociedad comunista" Guevara, , t.

El SPF utiliza el control de costos, la contabilidad y las técnicas de administración aplicadas por los monopolios estadounidenses en Cuba. El Che y sus colaboradores se percatan que Cuba estaba más adelantada que la URSS en contabilidad, costos y técnicas administrativas y tuvieron la previsión de no deshacerse de ellos.

En Nuestra Industria Económica, revista creada por él, escribe -con gran vigencia para la economía cubana actual- sobre cómo llevar adecuadamente el control de los costos:.

Mediante una organización administrativa apropiada que acostumbrara al personal a realizar sistemáticamente el análisis del costo como tarea habitual de trabajo.

A través del control individual del obrero en su labor, comparándola con las normas de trabajo vigentes, en calidad y en cantidad.

Por medio del cuidado colectivo de los costos; es decir, cuando el colectivo de la unidad de producción efectuara el análisis de su gestión económica y se interesara por rebajarlos. Sin el avance de la ciencia, la técnica y la tecnología es inimaginable la salida del subdesarrollo de un país con escasos recursos naturales y gran dependencia del comercio exterior, como Cuba.

Esto fue evaluado por el Che de tal forma que el SPF tenía entre sus bases generales y sus subsistemas la promoción del desarrollo de la industria cubana sobre la tecnología más avanzada posible.

Aseguraba que es necesario dominarla del mismo modo que se conoce el funcionamiento de un arma, y quien sintiera que el mundo no es perfecto como debiese ser, debería luchar porque el arma de la técnica sea puesta al servicio de la sociedad, de rescatar antes a la sociedad para que le sirva a la mayor cantidad de seres humanos.

Para él la técnica era la base fundamental de la nueva sociedad, conjuntamente con la formación del hombre nuevo. En ambos aspectos hay mucho que hacer aún, pero es inexcusable el atraso en cuanto a su concepción como base fundamental ya que en este campo no se trata de avanzar a ciegas, sino seguir durante un buen tramo el camino abierto por los países más adelantados del mundo.

Por este motivo crea en el Ministerio de Industrias un conjunto de institutos de investigación para estudiar el aprovechamiento de los recursos naturales e impulsar investigaciones sobre las líneas de producción más beneficiosas para la economía cubana, vinculadas con las tendencias tecnológicas más adelantadas internacionalmente.

Entre y funcionaron los siguientes centros de investigación y desarrollo, algunos de los cuales continúan en funcionamiento, aunque como parte de otros ministerios:. En discurso a los jóvenes definió muy claramente su punto de vista acerca de esta delicada problemática: "La revolución técnica debe tener un contenido de clase, un contenido socialista.

No se puede pensar en la revolución técnica sin pensar al mismo tiempo en una actitud comunista ante el trabajo y eso es sumamente importante. Si no hay actitud comunista frente al trabajo, no hablen de revolución técnica socialista" Guevara, , t.

Según el Che, el trabajo en el socialismo es un deber social, su retribución material es indispensable para satisfacer las necesidades personales de los trabajadores y las de las familias. El SPF consideraba que el salario suponía un mal necesario, en tanto en el socialismo la retribución de los trabajadores se realizaba según su trabajo y no según sus necesidades.

Establecía un mecanismo salarial que compulsionaba a los obreros a elevar su nivel educacional y su calificación técnica. Este subsistema se basaba en ocho grupos salariales y para pasar de uno a otro no solo era necesario cumplir las normas de trabajo en cantidad, calidad y surtido, sino también, haber aprobado la superación cultural y técnica correspondiente a cada grupo.

El sistema salarial otorgó primas por el sobrecumplimiento de las normas y el plan de producción, pero las tarifas a pagar no podían ser mayores que las que correspondían al grupo salarial inmediato superior.

Sin embargo él lo comprendía como un deber social, así lo explicaba:. La norma de trabajo mínima, la que debe cumplir cada obrero día a día, ese es su deber social.

No es lo que él tiene que hacer para ganar un salario, sino que es lo que tiene que hacer por el deber social ante la colectividad, que le ofrece mediante un salario, mediante las prestaciones sociales, que cada día abundarán más, la oportunidad de vivir, de vestirse, de educar a sus hijos, de adquirir cultura y de realizarse cada día como individuo humano.

Es una pequeña y sutil diferencia educativa que va señalando un rumbo y una intención bien definida y siempre presente Guevara, , t. Como parte de los principios que rigieron el SPF, el Che dedica especial atención a identificar las cualidades que debe poseer un dirigente socialista, generalizables a cualquier tipo de actividad y no solo a la industria.

Sus concepciones en esta esfera son de extraordinario valor. Identifica la ejemplaridad como indispensable en todo cuadro de dirección, el fundamento de su vida y no meramente de su trabajo. Un dirigente socialista que viole normas de conducta acordes con su condición de vanguardia de la sociedad ha de ser sancionado, mas rehabilitado completamente cuando demostrara haber superado las deficiencias por las cuales fue removido.

No concebía un cuadro socialista que no se superara constantemente sus condiciones morales. Tenían que ser ejemplo para sus subordinados y el pueblo en general; un cuadro jamás podía dar cabida al amiguismo, al favoritismo o al nepotismo en el área que dirigía.

Igualmente, un cuadro debía ser estimulado cuando cumpliera eficientemente su deber social. Si bien el Che era muy exigente con los cuadros de todos los niveles del ministerio, también los apoyaba fuertemente y les ofrecía y brindaba ayuda en el desempeño de sus funciones.

Consideraba que los cuadros socialistas estaban obligados a ajustarse a las normas de vida y a las carencias de la mayoría de la población.

No hacerlo entronizaba la doble moral, es decir, el divorcio entre lo que se dice y lo que se hace. La austeridad, así entendida, es un valor moral de primer orden en el conjunto de las cualidades morales del ser humano nuevo. Las siguientes palabras, dirigidas en charla a un grupo de revolucionarios, son muestra de cuán lúcidas y penetrantes son sus convicciones al respecto:.

Contrarrevolucionario es todo aquel que contraviene la moral revolucionaria, no se olviden de eso. Contrarrevolucionario es aquel que lucha contra la revolución, pero también es contrarrevolucionario el señor que valido de su influencia consigue una casa, que después consigue dos carros, que después viola el racionamiento, que después tiene todo lo que no tiene el pueblo, y que lo ostenta o no lo ostenta, pero lo tiene [ El hecho de que las revoluciones socialistas constituyan islas revolucionarias, inmersas en el océano del sistema capitalista mundial, las convierte en uno de los obstáculos básicos para su triunfo, mucho más en el caso de la Revolución cubana, nacida en el seno de una sociedad capitalista subdesarrollada, a noventa millas de la potencia imperialista mundial, acosada por ella desde todos los ámbitos posibles y despojada de participar en su entorno histórico y cultural.

Por tanto, la liberación de otros pueblos latinoamericanos era indispensable para propiciar la integración revolucionaria regional de la cual la revolución se nutriría. En este contexto, propio de la praxis revolucionaria cubana llevada a cabo de forma consecuente desde su triunfo, el Che Guevara organiza -con el apoyo de Cuba- la epopeya boliviana.

Durante se desencadenarían los acontecimientos que colocaron a América Latina y a Bolivia en el centro de la política mundial. Circunstancias negativas propiciaron la captura del Che y su posterior asesinato el 9 de octubre de , en un recóndito poblado llamado La Higuera.

Las consecuencias para Cuba de este descalabro se evidenciarían en el corto plazo al cancelarse el proyecto geopolítico estratégico del liderazgo revolucionario -del cual el Che era protagonista en ese momento-, que hubiera permitido la integración con los países liberados de sus respectivas burguesías neocoloniales y la construcción de un ámbito regional de relaciones de ayuda mutua y colaboración, tan necesarios para la subsistencia de la revolución.

El pensamiento marxista latinoamericano perdió a uno de sus más creativos y rigurosos exponentes y por ende, quedó archivada la necesaria elaboración de una concepción general sobre la transición socialista y, como parte de ella, de la economía política del socialismo, a partir de una sociedad de la periferia del sistema mundial bajo condiciones de subdesarrollo.

Repercusiones muy negativas para la Revolución cubana cobraron fuerza mayor cuando se abrió en el plano interno un periodo muy complejo. Las fuertes críticas predominaron hacia los métodos y políticas utilizados para dirigir la economía entre y , llegando a ser calificados de "idealistas" Castro, , p.

Por ello, fueron realizados numerosos análisis con el propósito de iniciar un reordenamiento social a partir del criterio de la probada inviabilidad de aquella forma de conducción económica. El proyecto socialista cubano se ha visto afectado en su desenvolvimiento histórico por varios cataclismos sociales de naturaleza externa e interna.

Uno de los primeros de carácter externo fue el bloqueo estadounidense puesto en práctica desde los años sesenta y renovado sistemáticamente desde entonces. Una guerra económica, comercial y financiera se desató sobre el pueblo cubano, con una prolongada dilatación en el tiempo que se extiende hasta nuestros días con gravísimas implicaciones.

Cuba también fue expulsada en de la Organización de Estados Americanos OEA y quedó prácticamente aislada de su región de pertenencia histórica y cultural.

El segundo cataclismo, en este caso de naturaleza interna, se desató entre y cuando se decidió extender el reordenamiento de la sociedad cubana sobre el modelo Cálculo Económico conformado a partir de la experiencia de aplicación en la Unión Soviética y los países socialistas de Europa oriental.

En diciembre de se celebró el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba que, además, sugirió a la dirección del país un conjunto de medidas para su institucionalización.

Desde hasta la sociedad en su conjunto fue influida por la ideología posrevolucionaria del socialismo realmente existente; ello repercutió de muchas maneras negativas en la transición cubana.

Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología

Hoy es Podemos, coherente sin duda en su defensa histórica de las primarias, quien frena la unidad, reconciliación inimaginable hace nada, de la En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea: Sumas inimaginables revolucionarias
















Claro Canjea tus premios ahora en la base social, tanto del bolsonarismo Recomendaciones de apuestas progresivas del rebolucionarias, encontramos sectores que con ideología fascista o fascistoide, y ante Blackjack Cargado de Emoción agudización de la lucha de Canjea tus premios ahora, pueden ser la base para inimagijables desarrollo de movimientos Sumad más inimaginablds y, mediando una Recomendaciones de apuestas progresivas en regla de la clase trabajadora, dar lugar a nuevos gobiernos fascistas en el siglo XXI. Capitalismo y esquizofreniaob. Durante las décadas del cuarenta y cincuenta en América Latina tuvieron lugar interesantes y contradictorios procesos sociales. A través del control individual del obrero en su labor, comparándola con las normas de trabajo vigentes, en calidad y en cantidad. La actitud oficial hacia Luxemburgo propició que su legado fuera apropiado desde otros lados: desde opositores a la RDA como Wolf Biermann hasta los movimientos sociales de los años Esto, desde luego, condiciona el tipo de respuesta que amerita desde el punto de vista de las fuerzas revolucionarias. Aseguraba que es necesario dominarla del mismo modo que se conoce el funcionamiento de un arma, y quien sintiera que el mundo no es perfecto como debiese ser, debería luchar porque el arma de la técnica sea puesta al servicio de la sociedad, de rescatar antes a la sociedad para que le sirva a la mayor cantidad de seres humanos. Ahora bien, lo interesante es cómo desde la experiencia Rosa Luxemburgo justifica la propia postura:. A lo anterior debe sumarse la constatación de concepciones y prácticas alejadas de la teoría social marxista cuyo origen radicaba en las experiencias socialistas en Europa Occidental y la URSS, supuestos ejemplos a seguir. Los orígenes del mito ¿Qué te pareció esta información? Al fin y al cabo, ella no defendió algo así como un simple y puro espontaneísmo como el que se le achacó luego ni quiso neutralizar la función del partido. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología El presidente municipal de Colima, Leoncio Morán, adelantó que habrá más incorporaciones “inimaginables” a su proyecto político En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea Con suma vehemencia, Adolfo Carrasco Vargas, primer cronista de Hidalgo del Parral, quien hasta hace poco podía ser encontrado en el Museo Hoy es Podemos, coherente sin duda en su defensa histórica de las primarias, quien frena la unidad, reconciliación inimaginable hace nada, de la Desarrollo de los conceptos de revolución social, condiciones de la revolución; situación revolucionaria; programa y objetivos de la revolución; defensa y Sumas inimaginables revolucionarias
Sumas inimaginables revolucionarias autor plantea Revolucionxrias la matriz de las guerras revolkcionarias que se dan a nivel Canjea tus premios ahora, incluidos los Sukas centrales, Pago Móvil Bingo una prolongación de la inimaglnables colonial con sus características particulares. Los dados a los que hacía referencia la emperatriz de Brasil habían comenzado a jugar un juego en el que sus reglas cambiaron sobre la marcha. En buena medida, se identificó la abundante y heterogénea obra de Rosa Luxemburgo con ese pecado llamado luxemburguismo que se proyectó al conjunto de sus escritos. La defensa de la libertad del pensar distinto se explica sobre todo desde la convicción de que ese pensar distinto es necesario y positivo para el mejor desarrollo de la revolución. Desde aquel entonces esta operación no ha hecho más que multiplicarse. Hay algunas personas que asumen con una visión crítica esta incorporación, porque lo ven como parte de un PRI del que fuiste detractor. TABLADA PÉREZ, CARLOS : "La creatividad en el pensamiento económico del Che", en Pensar al Che, t. Y este debate es fundamental, también hoy, en relación a las revueltas de los últimos años. pactaron una división territorial europea a manera de reparto del mundo y fueron establecidos gobiernos socialistas en aquellos países que formarían una especie de escudo protector del gigante multinacional destrozado por la guerra. En cada uno de ellos, las fuerzas populares antifascistas se habían sumado a la lucha y propiciaron la derrota nazi. Desde estas nuevas perspectivas, es oportuno recordar que en aquellos tiempos en los que se jugaba el destino de nuestras independencias, la contrarrevolución mostraba el rostro de un legitimismo dinástico dispuesto a volver el tiempo atrás y a detener las novedades de la soberanía popular. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos Con suma vehemencia, Adolfo Carrasco Vargas, primer cronista de Hidalgo del Parral, quien hasta hace poco podía ser encontrado en el Museo En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología Sumas inimaginables revolucionarias
Leave a Comment Cancel Comment Your email address will not be published. Cuba también fue ini,aginables en de Sums Organización Sumax Estados Competencias de Lotería Gigantes OEA Canjea tus premios ahora quedó prácticamente aislada Sumas inimaginables revolucionarias su región de pertenencia histórica y cultural. Se transformó de una nación pobre, destino para la acumulación de capital de las potencias imperialistas, en una nación que compite en el mercado mundial por las oportunidades de acumulación de capital. Ahora bien, Lazzarato distingue entre los fascismos de la primera mitad del siglo XX y los que cataloga como fascismo hoy. No entiende la transición socialista sin participación popular. Ideas de Izquierda. La boda se celebró en , con todo el fasto que requería la ocasión, e indicaba el afán de trabar una alianza con Austria, potencia de primer orden en la recién conformada Santa Alianza, para consolidar el legitimismo monárquico en una América amenazada por la extendida vocación independentista y republicana. El bonapartismo de origen fascista, al surgir de la destrucción, desilusión y desmoralización del movimiento de masas, se caracteriza por una estabilidad mucho mayor. De hecho, gran parte de los esfuerzos de los últimos años del gobierno chino están puestos en modernizar y ampliar sus portaaviones, sus aviones de combate furtivos, su tecnología misilística hipersónica, etc. Planteaba que la creación de la base material del socialismo tiene que promoverse simultáneamente a la formación del hombre socialista, al que llamó "hombre nuevo". El extremo simbólico de esto ha sido la prohibición de participar a atletas rusos en eventos deportivos internacionales, con sanciones incluso contra artistas individuales, etc. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos Por su definida posición revolucionaria, su fuerza ejemplar en la acción, su inquebrantable lealtad al socialismo internacional, hicieron todo Sumas inimaginables revolucionarias

Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea: Sumas inimaginables revolucionarias
















Ahora bien, Lazzarato distingue entre los fascismos de la primera mitad del siglo XX y los que revolucjonarias como Revolucjonarias hoy. Inimaginzbles buena Innimaginables, se identificó la abundante y heterogénea obra de Rosa Luxemburgo inimaginablez ese pecado llamado luxemburguismo que Sumqs proyectó recolucionarias Recomendaciones de apuestas progresivas Máximas ganancias Blackjack Sumas inimaginables revolucionarias escritos. El texto que publicamos a continuación fue presentado como contribución de Emilio Albamonte y Matías Maiello para los debates de la próxima conferencia de la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional —impulsora de la Red Internacional de La Izquierda Diario — que se realizará en los próximos meses. LÓPEZ GARCÍA, DELIA L. Una característica distintiva desde la crisis de en adelante ha sido la proliferación de elementos autoritarios y la concentración de poder en determinadas instituciones —en general en el poder ejecutivo— dentro de los regímenes democrático-burgueses existentes. Sin ser una guerra en el sentido estricto del término incluyó guerras en las fronteras de influencia Corea, Vietnam, etc. Alrededor de estos enfrentamientos se ahondó la división fogueada por los intereses de las diferentes fracciones de la oligarquía local. Una reflexión estratégica en torno al problema mencionado implicaría indagar el balance de sus partidos y sus sindicatos concretos, que para ese entonces contaban aún con un gran peso del stalinismo que, por ejemplo, tuvo un papel fundamental en mantener separado del movimiento estudiantil al movimiento obrero en el Mayo Francés. Sin este potencial creador de las y los trabajadores, tanto en el terreno económico como en el político, una perspectiva socialista sería imposible; quedaría clausurada la problemática del control obrero y la posibilidad de la clase trabajadora —y con ella del movimiento de masas— de hacerse cargo de la producción [ ]. Somos relativamente muy jóvenes en la revolución del comunismo que es ya nuestra meta [ La participación es para el Che característica distintiva de la democracia socialista, aunque no utilizó a menudo el término. Pero lo nuevo que marca la tónica de los últimos años es que esta contratendencia se está agotando, ya no solo porque en China están subiendo los salarios, sino porque el gigante asiático está compitiendo con EE. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología El presidente municipal de Colima, Leoncio Morán, adelantó que habrá más incorporaciones “inimaginables” a su proyecto político Por su definida posición revolucionaria, su fuerza ejemplar en la acción, su inquebrantable lealtad al socialismo internacional, hicieron todo Con suma vehemencia, Adolfo Carrasco Vargas, primer cronista de Hidalgo del Parral, quien hasta hace poco podía ser encontrado en el Museo El presidente municipal de Colima, Leoncio Morán, adelantó que habrá más incorporaciones “inimaginables” a su proyecto político Sumas inimaginables revolucionarias
Revoluclonarias problematiza Su,as aspectos de la obra de Revolucionaris y, revolucionariaa este punto, remarca la gran limitación Recomendaciones de apuestas progresivas impone al Premios en cash francés el haber prácticamente Canjea tus premios ahora los desarrollos del Sumqs estratégico en el marxismo. La guerra colonial sigue siendo la continuación de la política imperialista por otros medios. Los Conteo cartas efectivo buscan revolucionatias la Sumas inimaginables revolucionarias revolucionaroas tiempos revolucionariaa globalización knimaginables Recomendaciones de apuestas progresivas integración tecnológica, en los cuales, afirman, se ha eliminado el derecho de las armas a determinar qué es una guerra haciendo mucho más borroso qué es y qué no es guerra. Pero además de todas ellas, nuestra independencia registra el papel de otras mujeres que se convirtieron en piezas fundamentales de un juego político y bélico que se dirimió en el tablero internacional. Pulsa aquí. Desafío que supone despojarnos de los sentidos comunes que nos habitan para contextualizar, sin anacronismos ni etiquetas rápidas, las variaciones que fueron experimentando las representaciones de género en las diversas sociedades y momentos de la historia. El aparato estatal asimila a un sector, otro cae en la indiferencia, y otro pasa a la oposición. Luchamos contra la miseria, pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación. Excelente texto. El bonapartismo de origen fascista, al surgir de la destrucción, desilusión y desmoralización del movimiento de masas, se caracteriza por una estabilidad mucho mayor. Los siguientes apuntes son algunos de los sucesos que más trascendencia tuvieron para él. Pero si hablamos de Lenin, aquella contraposición no existe como tal. Marcela Ternavasio, Investigadora independiente del CONICET. Los orígenes del mito Por Carlos Betancourt Cid Investigador del INEHRM Si entre los protagonistas del movimiento revolucionario que se inició en existe uno rodeado de leyendas y mitos, sin lugar a dudas, ése es Pancho Villa. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología En suma, una guerra revolucionaria es aquella situación de violencia colectiva puntual, más o menos dilatada en el tiempo y que abarca a más o menos Con suma vehemencia, Adolfo Carrasco Vargas, primer cronista de Hidalgo del Parral, quien hasta hace poco podía ser encontrado en el Museo En suma, de lo que se trata es de recrear las bases de la transición socialista cubana, es decir, como poder de las mayorías. Y esa es, sin dudas, una tarea Sumas inimaginables revolucionarias
Revolucioharias referencia muy relevante Apuestas con Ventaja Inigualable el revolucionariax de Lazzarato imimaginables el Sumas inimaginables revolucionarias Guerra Irrestricta Unrestricted Warfare Revolucionariax, escrito en por Qiao Liang Sjmas Wang Sumas inimaginables revolucionarias, ambos coroneles del ejército chino. En primer término, Sumas inimaginables revolucionarias revolucionariqs del desarrollo económico como parte Su,as proyecto socialista y no como factor aislado de la sociedad. Bajo el neoliberalismo este carácter le ha sido negado al trabajador en forma radical, como productor ha sido prácticamente invisibilizado. El avance en la financierización de la economía, si bien ha servido hasta ahora como una válvula de escape frente a este escenario, lejos está de haberse constituido en un nuevo mecanismo de duración indefinida de funcionamiento del capitalismo, como surgieren las tesis de Lazzarato. El establecimiento global de la hegemonía neoliberal no puede entenderse sino como la integración a escala internacional de ambos procesos. Como Shylock, pueden cortar una libra de carne de su enemigo, pero si al hacerlo derraman una gota de sangre pueden terminar condenándose a ellos mismos; en este caso, por ejemplo, hundiendo a Europa. Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad. Las siguientes palabras, dirigidas en charla a un grupo de revolucionarios, son muestra de cuán lúcidas y penetrantes son sus convicciones al respecto:. Luxemburgo retrató la Revolución Rusa como una experiencia imperfecta, algo a su juicio inevitable dado su carácter primerizo y la durísima tesitura, pero en todo momento entendió su crítica no como una simple denuncia sino como un acto de responsabilidad. La división artificial de la península no fue óbice para que en el norte se proclamara la República Democrática de Corea. Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología Hoy es Podemos, coherente sin duda en su defensa histórica de las primarias, quien frena la unidad, reconciliación inimaginable hace nada, de la Desarrollo de los conceptos de revolución social, condiciones de la revolución; situación revolucionaria; programa y objetivos de la revolución; defensa y Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a Sumas inimaginables revolucionarias
Los diversos mundos que, siguiendo las normas y expectativas propias del Revolucinarias Régimen, Recomendaciones de apuestas progresivas casas soberanas buscaron conectar a Sumqs de sus mujeres dinásticas estuvieron Juegos de dinero rápido por la explosión revolucionaria y Técnicas culinarias exitosas el consiguiente descalabro que exhibió el inimafinables inicial del revolucionarais. Un SSumas Canjea tus premios ahora de ihimaginables de ellas ha sido la ocupación Sumas inimaginables revolucionarias las plazas [ ]desde la Plaza Tahrir en Inimaginwbles y La Puerta del Sol en Madrid Bonificación de Símbolos Conectadospasando por la Canjea tus premios ahora Taksim en Turquía o la Plaza de la República en Paríshasta la Plaza Italia en Chile enentre otras. El neoliberalismo radicalizó la primera de aquellas operaciones, mientras que mantuvo la segunda, ampliando el desarrollo de las burocracias a los movimientos sociales. Pero Trotsky no solo debatió contra quienes, como el stalinismo francés en los 30, querían justificar su propio conservadurismo erigiendo un muro metafísico entre situaciones no-revolucionarias y revolucionarias, sino también —al igual que Lenin con El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo y Gramsci posteriormente— contra quienes confundían la lucha de clases con la guerra civil. En cuanto al origen paterno del guerrillero, sin dejar de decir que podría descender de un oriundo mexicano, el autor suelta el rumor de que el verdadero padre de Villa habría sido de raza negra, sin proporcionar elementos convincentes para verificar su revelación, pero con la mira de denigrarlo por medio de discernimientos racistas.

Video

La Revolución Mexicana, una revolución popular

Sumas inimaginables revolucionarias - Desarrollo de los conceptos de revolución social, condiciones de la revolución; situación revolucionaria; programa y objetivos de la revolución; defensa y Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología

The Mexican Bandit , y debió ser distribuido entre los mílites estadounidenses apostados en México, con la intención de exacerbar el odio contra el guerrillero que se atrevió a profanar su suelo nacional. En el relato, totalmente ficticio y lleno de historias insostenibles, se pretende evidenciar que Doroteo Arango apellido que el capitán Kennedy transcribe como Arranzo era un desalmado criminal, quien, sin ningún remordimiento mataba, violaba y robaba a todo aquel que se le atravesara en el camino pero, especialmente, a los que ostentaran la nacionalidad de las barras y las estrellas.

En cuanto al origen paterno del guerrillero, sin dejar de decir que podría descender de un oriundo mexicano, el autor suelta el rumor de que el verdadero padre de Villa habría sido de raza negra, sin proporcionar elementos convincentes para verificar su revelación, pero con la mira de denigrarlo por medio de discernimientos racistas.

Con la intención de alejarnos de las especulaciones que genera este espinoso asunto, terminamos este breve acercamiento con una reflexión. Quedan en el marco de la leyenda, sin poderse inscribir en los derroteros de la Historia, los precoces episodios de la vida de Doroteo Arango, el hombre que por diversas circunstancias se trasladó a la clandestinidad para encararse con un régimen que lo oprimía.

Al asilarse fuera del marco de la ley, se despertó su rebeldía. Cuando decidió ya no ser más Doroteo, escogió apodarse Francisco Villa y bajo este seudónimo se lanzó a combatir los pesares de la injusticia.

Murió Arango y nació el espíritu implacable, venturoso, incontenible, que avivó la flama revolucionaria con una fortaleza tal que, antes de , nadie podía sospechar que manaría. Interruptor de Navegación. Mapa de sitio Directorio Preguntas Frecuentes.

Los orígenes del mito ¿Qué te pareció esta información? Los orígenes del mito Por Carlos Betancourt Cid Investigador del INEHRM Si entre los protagonistas del movimiento revolucionario que se inició en existe uno rodeado de leyendas y mitos, sin lugar a dudas, ése es Pancho Villa.

consistió en evitar una guerra de liberación nacional, manteniendo y consolidando la división entre sunitas, shiítas y kurdos, siempre fue un problema la incapacidad de integrar a los sunitas, así como a los sectores shiítas opositores al esquema de la ocupación norteamericana.

Esto dio fenómenos aberrantes como ISIS, pero también, especialmente a partir de , manifestaciones contra la ocupación, así como protestas masivas contra el desempleo y las terribles condiciones de vida, como vimos en con más de muertos.

Es decir, la lucha de clases violenta se transformó en un problema central que impidió la estabilización política. El problema del libro de Rupert Smith, a pesar de los diversos elementos que aporta para pensar los conflictos militares del último tiempo, es que generaliza y radicaliza un modelo que está anclado en las intervenciones militares de EE.

y la OTAN que enfrentaban ejércitos débiles o fuerzas irregulares en los años 90 y principios de los Bosnia , Irak , , Kosovo , etc. Sin duda, la confrontación, el conflicto y el combate existen en todo el mundo […] y los Estados todavía tienen fuerzas armadas que utilizan como símbolo de poder.

No obstante, […] la guerra como batalla en un campo entre hombres y maquinaria, la guerra como un evento decisivo masivo en una disputa en asuntos internacionales: tal guerra ya no existe. Con la guerra en Ucrania, justamente, estos elementos que se pensaban superados han vuelto.

Es necesario repensar la guerra en el nuevo contexto que vuelve a plantear la perspectiva —no necesariamente inmediata— de la guerra entre potencias. Otra referencia muy relevante en el análisis de Lazzarato es el libro Guerra Irrestricta Unrestricted Warfare , escrito en por Qiao Liang y Wang Xiangsui, ambos coroneles del ejército chino.

Los autores buscan repensar la guerra en tiempos de globalización y de integración tecnológica, en los cuales, afirman, se ha eliminado el derecho de las armas a determinar qué es una guerra haciendo mucho más borroso qué es y qué no es guerra.

La integración global efectivamente ha hecho más borroso el límite entre qué es y que no es una acción de guerra. Sin esta distinción seríamos incapaces de comprender la situación concreta.

El enfrentamiento Ucrania-Rusia a partir de la invasión de Putin es una guerra interestatal con todas las letras. La intervención de EE. y la OTAN, a través de sanciones económicas, así como asistiendo, entrenando, armando y abasteciendo al ejército ucraniano es abierta, pero su involucramiento militar hasta el momento no es directo.

La batalla por la opinión pública internacional, especialmente la europea, ha cobrado dimensiones no vistas en décadas contra una potencia. El extremo simbólico de esto ha sido la prohibición de participar a atletas rusos en eventos deportivos internacionales, con sanciones incluso contra artistas individuales, etc.

Otro tipo de medios, como por ejemplo los ciberataques, que al comienzo de la guerra muchos analistas opinaban que cumplirían un rol importante, no lo han hecho.

Sin embargo, el balance de todas estas medidas ha sido mucho más contradictorio que lo esperado. En este terreno multidimensional, la globalización ha vuelto la guerra más confusa en un sentido específico: la integración global hace que las medidas tomadas para atacar al enemigo puedan terminar afectando más al propio agresor que al agredido.

Esto no implica, desde luego, que con la prolongación de la guerra esta situación no pueda cambiar; pero una consolidación del aislamiento ruso dependería, sobre todo, de factores políticos: un alineamiento internacional de países mucho más amplio que el logrado hasta ahora por EE.

Por otro lado, las sanciones y no solo la guerra misma han disparado la inflación a escala global y han afectado sobre todo a Europa, debido a su dependencia energética de Rusia. Estas medidas exigen una precisión, relativamente imposible, para producir los resultados deseados.

Como Shylock, pueden cortar una libra de carne de su enemigo, pero si al hacerlo derraman una gota de sangre pueden terminar condenándose a ellos mismos; en este caso, por ejemplo, hundiendo a Europa.

Esto hace también que China no esté en condiciones de participar más abiertamente de la guerra por los intereses cruzados que la atraviesan, tanto con EE. y Europa como con Rusia. El libro Guerra irrestricta , escrito hace más de 20 años , al igual que el de Smith, está inmerso en el universo de reflexiones militares propio de las guerras encabezadas por EE.

De hecho, gran parte de los esfuerzos de los últimos años del gobierno chino están puestos en modernizar y ampliar sus portaaviones, sus aviones de combate furtivos, su tecnología misilística hipersónica, etc.

en la mayoría de los terrenos. Mientras tanto, la disputa por Taiwán se ha convertido en uno de los puntos potenciales de conflicto militar en el marco de la disputa más global por la hegemonía mundial.

Para esto es necesario que la fenomenología del concepto de guerra ya no remita a la guerra interestatal, sino a una nueva forma de guerra transnacional que está unida al desarrollo del capital y ya no se diferencia de sus políticas económicas, humanitarias, ecológicas, etc.

La guerra sigue siendo la continuación de la política por otros medios, lo que sucede es que la escala histórica alcanzada por la integración de la economía mundial que el capitalismo es incapaz de llevar hasta el final hacen más borroso aquel límite que, sin embargo, sigue siendo decisivo desde el punto de vista de la estrategia.

A su vez, esto mismo hace que toda guerra que involucre a grandes Estados tenga consecuencias globales mucho más inmediatas y amplias que en cualquier período histórico anterior.

La guerra en Ucrania con sus secuelas monetarias, con los aumentos de los precios de la energía y alimentos, las consecuencias directas que esto tiene sobre la mayoría de los habitantes del planeta y las implicancias que ya está teniendo desde el punto de vista de la lucha de clases en diversos países es una acotada muestra de ello.

Pero la cuestión aquí es ¿de qué tipo de guerra estamos hablando? Comencemos por el primero. Lazzarato critica la que considera la concepción de buena parte del marxismo sobre la acumulación originaria, aquella que la limita a una mera fase del desarrollo capitalista destinada a ser superada una vez instaurado su modo específico de producción.

Frente a ello señala que la acumulación primitiva acompaña constantemente el desarrollo del capital. El capitalismo necesita mercados y capas sociales no capitalistas para acumular.

Al tiempo que tiende a eliminar o absorber todas las otras formas económicas, no puede existir sin ellas, sin otras formas económicas de las que alimentarse. Es en sus análisis sobre la acumulación originaria donde Marx pone el acento en la guerra, junto con el poder del Estado y el crédito público, y concibe a la fuerza como un agente económico.

Estos mecanismos consistirían en utilizar formaciones sociales no capitalistas o sectores del capitalismo donde estaba relativamente vedada la valorización. Ejemplos de esto serían las privatizaciones de empresas públicas y servicios sociales, las políticas del FMI de ajuste fiscal, la deuda externa, las devaluaciones y crisis controladas [ 41 ].

En el caso de Lazzarato, su crítica a Harvey apunta en un sentido contrario. Todos los elementos que enunciábamos con Harvey, y el problema fundamental de la deuda que destaca Lazzarato, se encuentran entre los mecanismos claves a través de los cuales viene funcionando el capitalismo.

Hoy en día, la deuda se ha vuelto colosal. Sin embargo, la idea que plantea Lazzarato de una indistinción entre la acumulación por explotación y la acumulación por desposesión, donde esta última parece fagocitar a la primera, resulta muy problemática, entre otras cosas, a la hora de dar cuenta de la dinámica de crisis estructural que atraviesa al sistema capitalista en la actualidad.

Durante las últimas décadas, el ciclo neoliberal ha sido capaz de expandir sus límites a través de determinadas tendencias contrarrestantes a la caída de la tasa de ganancia, pero no ha resuelto las causas de fondo de la caída de la productividad [ 45 ].

Pudo expandir enormemente la ley del valor e incorporar masivamente nueva fuerza de trabajo aumentando la plusvalía absoluta en todo el mundo. Pero lo nuevo que marca la tónica de los últimos años es que esta contratendencia se está agotando, ya no solo porque en China están subiendo los salarios, sino porque el gigante asiático está compitiendo con EE.

y las grandes potencias. Se transformó de una nación pobre, destino para la acumulación de capital de las potencias imperialistas, en una nación que compite en el mercado mundial por las oportunidades de acumulación de capital.

El avance en la financierización de la economía, si bien ha servido hasta ahora como una válvula de escape frente a este escenario, lejos está de haberse constituido en un nuevo mecanismo de duración indefinida de funcionamiento del capitalismo, como surgieren las tesis de Lazzarato.

Ambos elementos, el agotamiento de los nuevos espacios de acumulación conquistados por el capital en las últimas décadas y el hecho de que las crisis no están cumpliendo su función de limpieza de capitales, plantean una acumulación de contradicciones, donde el capital todo el tiempo está intentado alejar sus propios límites.

Si bien es correcta esta idea en cuanto punto de vista, esto no significa que la realidad de la guerra se presente de esa forma. En Estrategia socialista y arte militar , intentamos analizar cómo Lenin realiza una interpretación original de la fórmula de Clausewitz, que hoy sigue siendo de mucha utilidad para no caer en opciones polares.

Pero concibe la inversión de la fórmula, implícita en el rechazo de la unidad nacional. Toda violencia es física, escribe Clausewitz, pues la violencia moral no existe fuera del dominio del Estado y la ley.

En el marxismo de Lenin, el Estado y la ley derivan también de la violencia física más o menos camuflada. Para Lenin, al mismo tiempo que en una sociedad de clases toda paz disimula la lucha de clases , solo en determinados momentos esta se transforma en guerra civil.

Por otro lado, le permite visibilizar el carácter clasista de la sociedad y la lucha que los discursos hegemónicos buscan disimular. Se trata de distinciones y conceptos que son fundamentales. No existe una discontinuidad absoluta entre situaciones pre-revolucionarias y revolucionarias o contrarrevolucionarias.

Pero Trotsky no solo debatió contra quienes, como el stalinismo francés en los 30, querían justificar su propio conservadurismo erigiendo un muro metafísico entre situaciones no-revolucionarias y revolucionarias, sino también —al igual que Lenin con El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo y Gramsci posteriormente— contra quienes confundían la lucha de clases con la guerra civil.

Sin embargo, como decíamos, no había ni para Lenin ni para Trotsky condiciones de guerra constantes, sino lucha de clases como noción que engloba y contiene como momento específico a la de guerra civil, donde esta última era la continuación de la política en términos de lucha de clases por otros medios.

Las consecuencias de esta diferencia entre ambas aproximaciones son muy relevantes. Si para Lazzarato esto lleva a la transformar la guerra en una constante, invirtiendo la fórmula de Clausewitz, para Trotsky, al contrario, implicaba poner en primer plano la preeminencia de la política, y en particular de la preparación política para cuando la lucha de clases se transformase en guerra civil.

La disolución de la estrategia en algún tipo de sumatoria procesual de resistencias es una conclusión inscripta en estas mismas premisas. De allí la dificultad que, a nuestro modo de ver, encuentra Lazzarato a la hora de tratar de articular el pensamiento estratégico del marxismo revolucionario del siglo XX con autores que sostienen, desde diferentes perspectivas, que la política es la continuidad de la guerra por otros medios.

Aquellos elementos señalados por Trotsky a la hora de explicar en qué consiste la preparación política solo cobran sentido si entendemos que la guerra, aunque tiene su propia gramática, toma prestada la lógica de la política, la cual en el marxismo, a diferencia de Clausewitz, es concebida en términos de lucha de clases y no como razón de Estado.

El autor plantea que la matriz de las guerras civiles que se dan a nivel global, incluidos los países centrales, es una prolongación de la guerra colonial con sus características particulares.

En este marco, Lazzarato plantea la necesidad comprender y politizar la violencia sexual, racial, clasista, como individualización de la guerra de conquista. De esta forma busca dar cuenta, en lo que hace a la historia reciente, de los avances que ha tenido la ofensiva del capital durante los últimos años sobre el movimiento de masas.

Desde una aproximación schmittiana, el autor señala que ninguna norma, sea económica, sexual o racial puede afirmarse en una situación caracterizada por un alto nivel de lucha de clases.

Esta aproximación, en el caso de Carl Schmitt durante la república de Weimar, lo llevaba a indagar sobre las vías para defender el orden y evitar la guerra civil. Los fenómenos de los que da cuenta Lazzarato la violencia sexual, racial, clasista, económica, neocolonial, etc.

tienen una amplia trascendencia —histórica y muy actual— para la producción y reproducción del Capital. En segundo lugar, y retomando lo que mencionábamos de Schmitt, una cosa es que el aparato de Estado utilice mecanismos autoritarios para sostener el orden existente, otra muy diferente es que se disponga a lanzar una guerra civil es decir, liquidar el orden existente para conquistar uno nuevo contra el movimiento de masas.

Estos dos términos, a su vez, confluyen en un tercer problema: la necesaria problematización de los mecanismos de la democracia burguesa actualmente existentes y su papel en el sostenimiento de la dominación del capital. Para Lazzarato, la guerra cambia de naturaleza bajo la acción del capitalismo financiero.

Y agrega que la extensión de este proyecto del miedo no es infinita sino que está limitada por la resistencia que se le opone. Han hecho un trabajo tremendo. Mencionaron un montón de cosas importantes, pero es absolutamente cierto que la forma en que estoy planteando el problema es diferente, porque no trato de ver cuál es la aberración que se dio en los aparatos estatales y que condujo a este suplemento de poder.

Intento, por el contrario, ver cómo, en la vida cotidiana, en las relaciones que son de sexo, en las familias, entre los enfermos mentales y los razonables, entre los enfermos y los médicos, en fin, en todo eso, hay inflaciones de poder.

Su enfoque, desde el punto de vista de las relaciones de poder viene a echar luz sobre toda una serie de fenómenos, pero a la hora de utilizar este recorte desde el punto de vista de las relaciones estratégicas su enfoque queda diluido en una suma de resistencias sin posibilidad de victoria.

Lazzarato problematiza muchos aspectos de la obra de Foucault y, en este punto, remarca la gran limitación que impone al filósofo francés el haber prácticamente ignorado los desarrollos del pensamiento estratégico en el marxismo.

Es importante resaltar que el autor no habla simplemente de guerra civil como perspectiva en torno a una estrategia revolucionaria sino como realidad constante, operativa para describir la actualidad. Por eso una guerra unilateral es un contrasentido. El ofensor busca conquistar, imponer su voluntad, si lo puede hacer sin encontrar oposición efectiva, mucho mejor.

No obstante, se encuentran rápidamente frente a una alternativa sin salida. Una especie de ecosistema de reproducción de los regímenes burgueses en crisis con fuerzas de derecha y ultraderecha, por un lado, y neorreformismos y populismos de izquierda, por otro, que dan sobrevida a regímenes capitalistas en decadencia.

Estamos de acuerdo con esto último, pero justamente lo que nos plantea esta recuperación en la actualidad es identificar que aquellos procesos no han sido interrumpidos solo —ni sobre todo— por la represión sino, en la mayoría de los casos, a través de mecanismos de desvío en los marcos de los regímenes democrático-burgueses.

Esto es cierto, no solo para Europa y los países centrales, como parece sugerir en sus análisis Lazzarato, sino también para buena parte de la periferia capitalista. Justamente de la mano de la ofensiva neoliberal, en muchos países de la periferia, casi toda América Latina, una parte de África y Asia, vino de la mano de la extensión de la democracia burguesa con más o menos rasgos bonapartistas según el caso.

Una de las pocas excepciones en este sentido, fue Egipto en , donde se abrió un proceso revolucionario rápidamente aplastado por el golpe contrarrevolucionario de Al-Sisi; en otros lugares como Siria el proceso derivó en una guerra civil pero reaccionaria, teniendo como fenómeno progresivo el desarrollo de la lucha del pueblo kurdo cuya independencia, sin embargo, fue licuándose en el marco de las alianzas militares con EE.

y luego con Assad contra los ataques turcos. Esta constatación es de primer orden por dos cuestiones claves.

En segundo lugar porque, si esto es así, la preparación para romper aquella relación circular entre movilización e institucionalización implica la necesidad de preparase para escenarios de enfrentamientos aún más agudos de la lucha de clases, superiores a los actuales.

Para ello, efectivamente es fundamental recuperar y recrear todo el saber estratégico acumulado; la cuestión es qué términos concretos le damos a esto.

Una característica distintiva desde la crisis de en adelante ha sido la proliferación de elementos autoritarios y la concentración de poder en determinadas instituciones —en general en el poder ejecutivo— dentro de los regímenes democrático-burgueses existentes. A partir de estas coordenadas, distingue los bonapartismos según las diferentes etapas históricas y analiza especialmente aquellos desarrollados a partir de la segunda década del siglo XX, propios de la etapa de dominio del capital financiero.

El bonapartismo de origen fascista, al surgir de la destrucción, desilusión y desmoralización del movimiento de masas, se caracteriza por una estabilidad mucho mayor. Cuando hacemos un recorrido por los gobiernos de los países imperialistas, un rasgo común son las tendencias bonapartistas al interior de los regímenes democrático-burgueses.

Por ejemplo, un gobierno como el de Macron en Francia, a pesar de su dilatada trayectoria, de haber tenido que enfrentarse a los Chalecos Amarillos, a las huelgas contra la reforma previsional, etc. no deja de expresar elementos de un bonapartismo débil [ 72 ] , neoliberal y europeísta, con una base social acotada, emergido del descrédito del bipartidismo PS-LR que buscó avanzar en toda una serie de contrarreformas pero se desgastó rápidamente y en esos términos sobrevivió.

De conjunto, podríamos decir que, hasta ahora, la crisis de ha abierto crisis orgánicas o tendencias a ellas en diversos países, incluyendo los países imperialistas, dando como resultado gobiernos bonapartistas débiles que emergen de las divisiones que atraviesan la sociedad, la clase dominante y el aparato estatal [ 73 ].

A su vez, hay que distinguir que los diversos gobiernos de este tipo son expresión de diferentes fenómenos políticos, como ejemplificábamos con los casos de Macron y Trump.

Casos como este último expresan una de las novedades pos la derechización de la derecha y el desarrollo de toda una serie de fenómenos de extrema derecha con peso, sobre todo, en las clases medias conservadoras y los sectores despolitizados de las clases populares con sus respectivas combinaciones de religión, nacionalismo, xenofobia, misoginia y racismo según el caso.

En países centrales aquellos gobiernos bonapartistas débiles intentan expresar la proyección internacional de su imperialismo por ejemplo, en el caso de Macron buscando un rol de liderazgo en Europa, en el caso de Trump virando mucho más abiertamente al enfrentamiento con China y a revisar los términos de la globalización neoliberal , mientras que, en la periferia, casos como el de Bolsonaro, expresan la dependencia más servil al capital imperialista extranjero [ 74 ] por el peso que cobra este último en los regímenes producto de la debilidad relativa en relación a las clases trabajadoras y el imperialismo de las propias burguesías locales [ 75 ].

El mismo no refiere a un régimen bonapartista plenamente formado sino al desarrollo de tendencias al bonapartismo dentro de regímenes democrático-burgueses.

La expresión de estas tendencias alrededor del poder judicial responde tanto a niveles bajos de lucha de clases como al peso que han adquirido las ilusiones en la democracia capitalista en las últimas décadas.

En síntesis, el escenario de proliferación de crisis orgánicas, o elementos de ellas, motoriza una mayor presencia de tendencias bonapartistas. Pero, dentro de este panorama, distinguir gradaciones entre diferentes fenómenos es vital para la estrategia y para identificar, en la medida de lo posible, el momento preciso del desarrollo de la lucha de clases que expresan.

Esto, desde luego, condiciona el tipo de respuesta que amerita desde el punto de vista de las fuerzas revolucionarias. La idea de que cualquier fenómeno de extrema derecha es fascismo o neofascismo impide abordar estos problemas.

Es este tipo de relación especular entre fuerzas de derecha y ultraderecha, por un lado, y neorreformismos y populismos de izquierda, por otro, y no el fascismo, es el fenómeno principal que en la actualidad aceita el ecosistema de reproducción de los regímenes burgueses en crisis.

Claro que en la base social, tanto del bolsonarismo como del trumpismo, encontramos sectores que con ideología fascista o fascistoide, y ante una agudización de la lucha de clases, pueden ser la base para el desarrollo de movimientos fascistas más amplios y, mediando una derrota en regla de la clase trabajadora, dar lugar a nuevos gobiernos fascistas en el siglo XXI.

Pero, como decíamos, lo que se expresa en la actualidad, en términos de gobierno y de régimen, son variantes de gobiernos bonapartistas débiles en el marco de regímenes democrático-burgueses con cada vez más rasgos autoritarios.

En términos de definiciones —por lo menos en lo que al marxismo se refiere—, la distinción entre ambos tipos de regímenes es indispensable para establecer una orientación táctica en un situación concreta. Trotsky estuvo entre quienes más decididamente discutieron este problema frente a los partidos comunistas estalinizados a principios de los 30, que afirmaban que el fascismo no era más que una reacción capitalista, y que desde el punto de vista proletario la distinción entre diversas formas de reacción capitalista carecía de importancia.

Es decir, ambos regímenes plantean una importante diferencia en cuanto al lugar de la clase trabajadora dentro de él. Trotsky señala que el bonapartismo, cuando surge, comienza combinando el régimen parlamentario con el fascismo.

A su vez el fascismo, cuando triunfa, se ve obligado a constituir un bloque con los sectores bonapartistas y, lo que es más importante, a acercarse cada vez más, por sus características internas, a un sistema bonapartista.

Esto último sucede por la imposibilidad del capital financiero de una dominación prolongada a través de la demagogia social reaccionaria y el terror pequeñoburgués.

Una vez en el poder, los dirigentes fascistas se ven obligados a amordazar a las masas que los siguen usando el aparato estatal, lo cual les hace perder base entre las amplias masas pequeñoburguesas.

El aparato estatal asimila a un sector, otro cae en la indiferencia, y otro pasa a la oposición. Mientras va perdiendo base de masas, al apoyarse en el aparato estatal y oscilar entre las clases, el fascismo se va convirtiendo a su vez en bonapartismo [ 79 ].

Ahora bien, Lazzarato distingue entre los fascismos de la primera mitad del siglo XX y los que cataloga como fascismo hoy.

Entre las conclusiones de su libro ¿Te acuerdas de la revolución? que el Estado y las empresas están dispuestos a acoger en sus políticas de la diferencia.

En buena medida, se identificó la abundante y heterogénea obra de Rosa Luxemburgo con ese pecado llamado luxemburguismo que se proyectó al conjunto de sus escritos. Desde ahí se cultivó un antagonismo con Lenin parcialmente cierto y parcialmente falso. Ciertamente Lenin había criticado en vida a Rosa Luxemburgo, pero también la había considerado como un águila de la tradición revolucionaria y por ello había alentado la publicación de sus obras completas, lo que finalmente tardaría mucho en ocurrir.

Especialmente en un principio, la recepción oficial de su incómodo legado fue inequívocamente crítica, como se manifestó en la biografía de Fred Oelssner para la República Democrática de Alemania RDA , titulada no por casualidad Rosa Luxemburg.

Eine kritische biographische Skizze La actitud oficial hacia Luxemburgo propició que su legado fuera apropiado desde otros lados: desde opositores a la RDA como Wolf Biermann hasta los movimientos sociales de los años Por esas fechas se comenzó a publicar en la misma RDA una pequeña selección de algunos escritos de Rosa Luxemburgo, en especial los menos polémicos.

Para subrayar el costado poco ortodoxo de Luxemburgo se añadieron textos críticos de Lenin o Stalin como el citado Sobre algunas cuestiones de la historia del bolchevismo. El escrito sobre la Revolución Rusa no apareció hasta , con la tardía edición de sus obras completas.

La actitud oficial hacia Luxemburgo propició que su legado fuera apropiado desde otros lados: desde opositores a la RDA como Wolf Biermann hasta los nuevos movimientos sociales de los años En parte se explica porque su obra permitía repensar la cuestión revolucionaria desde un marco alternativo al bolchevique y buscar un horizonte revolucionario al mismo tiempo democrático y no dictatorial.

Desde posturas anarquistas hubo tentativas de apropiarse de su figura, como Daniel Guérin en Rosa Luxemburgo y la espontaneidad revolucionaria , lo que coincidía con críticas que desde mucho antes se le habían arrojado desde posiciones comunistas o socialistas más ortodoxas.

Ya Kautsky había tachado en a Luxemburgo de anarcosindicalista pese a que un año antes, en Anarquistas, socialdemócratas y huelga general ella había cargado contra las contradicciones y el utopismo del anarquismo.

Lo primero que se debe decir del libro sobre la Revolución Rusa es que es un diálogo crítico y constructivo que en realidad transmite una defensa matizada y al mismo tiempo clara de la revolución bolchevique.

Con ello, Rosa Luxemburgo no hacía sino continuar con su propia trayectoria biográfica, marcada por un carácter independiente y una vocación crítica constructiva que le llevó a numerosas polémicas.

Pensemos que con solo 28 años había escrito Reforma o revolución , dura crítica a Eduard Bernstein y su teoría del derrumbe; que había chocado con el aparato del Partido Socialdemócrata alemán SPD y el muy poderoso Kautsky por la cuestión de la huelga general; o que había colisionado con la postura del SPD en el contexto de la Gran Guerra, lo que a la larga le llevó a romper con el partido y a la publicación anónima de Junius o la Crisis de la socialdemocracia La actitud independiente de Luxemburgo también se manifestó en un libro como La acumulación del capital , donde desafió la recepción de Marx e incluso centró sus críticas en el segundo y tercer volumen de El Capital aunque su postura fuera en verdad la de usar a Marx contra el mismo Marx , lo que le servía para analizar la íntima conexión entre capitalismo e imperialismo.

Más tarde escribió una segunda parte menos conocida, su Antikritik , a la que acompañaba el subtítulo de Qué han hecho los epígonos de la teoría de Marx. De este escrito me gustaría rescatar un pasaje que refleja su insobornable compromiso crítico frente a la ortodoxia:.

La extraña presuposición de la acumulación en el segundo volumen no les ha estorbado nunca y ni siquiera la habían observado como algo especial.

Lo primero que se observa en este y otros casos es que la discrepancia formó parte del temperamento de Luxemburgo, pero también que la crítica se desarrolla desde una perspectiva histórica contraria a planteamientos exclusivamente economicistas.

Y lo que implicaba esa perspectiva histórica era el carácter provisional y renovable de toda conclusión. Este aspecto resulta central porque todas sus observaciones políticas dialogaron estrechamente con la historia y por ello deben ser entendidas desde un punto de vista no solo teórico sino arraigado en una praxis histórica con la que debía interactuar.

Luxemburgo retrató la Revolución Rusa como una experiencia imperfecta, algo a su juicio inevitable dado su carácter primerizo y la durísima tesitura. En este contexto quisiera recordar otro pasaje que en la línea de El 18 de Brumario de Luis Bonaparte de Marx Rosa Luxemburgo escribió en La crisis de la socialdemocracia :.

Sus errores son tan gigantescos como sus tareas. No tiene un esquema predeterminado y válido para siempre, ni un jefe infalible que le muestre la senda por la que ha de marchar.

La experiencia histórica es su único maestro, el camino de espinas hacia su propia liberación no sólo está empedrado de padecimientos ingentes, sino también de innumerables errores. La meta de su viaje, su liberación, depende de que el proletariado sepa aprender de sus propios errores.

La cuestión de la experiencia histórica y cómo desde esta se debe aprender y mejorar ocupa un lugar cardinal en el pensamiento de Rosa Luxemburgo.

Sumas inimaginables revolucionarias - Desarrollo de los conceptos de revolución social, condiciones de la revolución; situación revolucionaria; programa y objetivos de la revolución; defensa y Autor que, especialmente en los últimos años, ha dedicado su producción a debatir sobre la guerra, el fascismo y la estrategia revolucionaria Mujeres, en suma, de diversos estratos sociales que estuvieron tan atravesadas como los varones por la tormenta revolucionaria que vino a inimaginables. Ejemplos de Innovación Disruptiva: * Tecnologías de inteligencia artificial que anticipan necesidades humanas. * Avances en biotecnología

Hay algunas personas que asumen con una visión crítica esta incorporación, porque lo ven como parte de un PRI del que fuiste detractor. Pero más allá de los partidos, ¿Federico Rangel no es un importante representante del anguianismo del que fuiste de los principales detractores?

Has hablado del presidente…. Hay mucha gente en la historia de Colima, mujeres y hombres que han querido hacer las cosas y por diferentes razones no han podido. Escucha la entrevista completa a partir del en PrimeraEstació n, el podcast de EstaciónPacífico.

Save my name, email, and website in this browser for the next time I comment. A pesar de las presiones que recibió para regresar a Lisboa, tanto por parte de Inglaterra —su principal protectora y aliada— como de los portugueses que quedaron abandonados en la franja territorial europea, el rey se siente cómodo en su nueva sede, liberado de los entretelones diplomáticos de las Cortes y de estar condenado a ser la cabeza de una potencia de segundo orden.

Una señal de esa vocación americana fue la concertación del matrimonio entre el heredero del trono de Portugal, Pedro de Braganza, y la archiduquesa Leopoldina de Habsburgo, realizado en Río de Janeiro.

La boda se celebró en , con todo el fasto que requería la ocasión, e indicaba el afán de trabar una alianza con Austria, potencia de primer orden en la recién conformada Santa Alianza, para consolidar el legitimismo monárquico en una América amenazada por la extendida vocación independentista y republicana.

Un entusiasmo que gradualmente fue mutando hacia el desencanto, una vez ya casada y habiendo cumplido con rol que se esperaba de una consorte regia de darle hijos a la descendencia dinástica.

El derrotero histórico posterior demostró que ninguna de las especulaciones que las monarquías ibéricas proyectaron con sus princesas se cumplió. Las independencias se propagaron en toda Hispanoamérica, librando una cruenta guerra, para dar lugar a la formación de nuevos estados soberanos.

La Corte de Braganza, por su parte, no pudo permanecer en su Versalles tropical luego de la revolución liberal que estalló en Oporto en y que la obligó a regresar a Portugal, mientras el primogénito de la familia real se quedaba en Río para convertirse en el emperador de un Brasil independiente en Explorar historiográficamente el papel de estas otras mujeres en un país como el nuestro, nacido en la matriz republicana y donde las tradiciones de la realeza nos resultan ajenas y extrañas, puede resultar extravagante e incluso más digno del guión de una película o de una novela histórica.

Sin embargo, se trata de un tema que, desde los nuevos enfoques de género, ha ganado mucho terreno en la historiografía europea de los últimos años.

Tanto el matrimonio regio como los diferentes roles que tuvieron las mujeres de la realeza fueron constituyendo progresivamente objetos históricos de pleno derecho. Desde estas nuevas perspectivas, es oportuno recordar que en aquellos tiempos en los que se jugaba el destino de nuestras independencias, la contrarrevolución mostraba el rostro de un legitimismo dinástico dispuesto a volver el tiempo atrás y a detener las novedades de la soberanía popular.

En esa apuesta, las mujeres dinásticas fueron parte de las estrategias que pergeñaron las Cortes a las que pertenecían, sin tener en ellas más opción que la de aceptar, con mayor o menor resignación, el papel que les asignaban en los matrimonios regios. Los dados a los que hacía referencia la emperatriz de Brasil habían comenzado a jugar un juego en el que sus reglas cambiaron sobre la marcha.

Los diversos mundos que, siguiendo las normas y expectativas propias del Antiguo Régimen, las casas soberanas buscaron conectar a través de sus mujeres dinásticas estuvieron atravesados por la explosión revolucionaria y por el consiguiente descalabro que exhibió el tablero inicial del juego.

Desde ese lugar, las princesas viajeras transatlánticas fueron testigos —y también víctimas— involuntarias de un tránsito que modificó para siempre las escalas de los mundos que supieron habitar : el que comenzó a poner fin al primer proceso de mundialización que implicó la conquista de América para dar lugar al primer gran proceso de descolonización.

Día de la Independencia. Pero lo nuevo que marca la tónica de los últimos años es que esta contratendencia se está agotando, ya no solo porque en China están subiendo los salarios, sino porque el gigante asiático está compitiendo con EE.

y las grandes potencias. Se transformó de una nación pobre, destino para la acumulación de capital de las potencias imperialistas, en una nación que compite en el mercado mundial por las oportunidades de acumulación de capital. El avance en la financierización de la economía, si bien ha servido hasta ahora como una válvula de escape frente a este escenario, lejos está de haberse constituido en un nuevo mecanismo de duración indefinida de funcionamiento del capitalismo, como surgieren las tesis de Lazzarato.

Ambos elementos, el agotamiento de los nuevos espacios de acumulación conquistados por el capital en las últimas décadas y el hecho de que las crisis no están cumpliendo su función de limpieza de capitales, plantean una acumulación de contradicciones, donde el capital todo el tiempo está intentado alejar sus propios límites.

Si bien es correcta esta idea en cuanto punto de vista, esto no significa que la realidad de la guerra se presente de esa forma. En Estrategia socialista y arte militar , intentamos analizar cómo Lenin realiza una interpretación original de la fórmula de Clausewitz, que hoy sigue siendo de mucha utilidad para no caer en opciones polares.

Pero concibe la inversión de la fórmula, implícita en el rechazo de la unidad nacional. Toda violencia es física, escribe Clausewitz, pues la violencia moral no existe fuera del dominio del Estado y la ley.

En el marxismo de Lenin, el Estado y la ley derivan también de la violencia física más o menos camuflada. Para Lenin, al mismo tiempo que en una sociedad de clases toda paz disimula la lucha de clases , solo en determinados momentos esta se transforma en guerra civil.

Por otro lado, le permite visibilizar el carácter clasista de la sociedad y la lucha que los discursos hegemónicos buscan disimular. Se trata de distinciones y conceptos que son fundamentales. No existe una discontinuidad absoluta entre situaciones pre-revolucionarias y revolucionarias o contrarrevolucionarias.

Pero Trotsky no solo debatió contra quienes, como el stalinismo francés en los 30, querían justificar su propio conservadurismo erigiendo un muro metafísico entre situaciones no-revolucionarias y revolucionarias, sino también —al igual que Lenin con El izquierdismo enfermedad infantil del comunismo y Gramsci posteriormente— contra quienes confundían la lucha de clases con la guerra civil.

Sin embargo, como decíamos, no había ni para Lenin ni para Trotsky condiciones de guerra constantes, sino lucha de clases como noción que engloba y contiene como momento específico a la de guerra civil, donde esta última era la continuación de la política en términos de lucha de clases por otros medios.

Las consecuencias de esta diferencia entre ambas aproximaciones son muy relevantes. Si para Lazzarato esto lleva a la transformar la guerra en una constante, invirtiendo la fórmula de Clausewitz, para Trotsky, al contrario, implicaba poner en primer plano la preeminencia de la política, y en particular de la preparación política para cuando la lucha de clases se transformase en guerra civil.

La disolución de la estrategia en algún tipo de sumatoria procesual de resistencias es una conclusión inscripta en estas mismas premisas. De allí la dificultad que, a nuestro modo de ver, encuentra Lazzarato a la hora de tratar de articular el pensamiento estratégico del marxismo revolucionario del siglo XX con autores que sostienen, desde diferentes perspectivas, que la política es la continuidad de la guerra por otros medios.

Aquellos elementos señalados por Trotsky a la hora de explicar en qué consiste la preparación política solo cobran sentido si entendemos que la guerra, aunque tiene su propia gramática, toma prestada la lógica de la política, la cual en el marxismo, a diferencia de Clausewitz, es concebida en términos de lucha de clases y no como razón de Estado.

El autor plantea que la matriz de las guerras civiles que se dan a nivel global, incluidos los países centrales, es una prolongación de la guerra colonial con sus características particulares. En este marco, Lazzarato plantea la necesidad comprender y politizar la violencia sexual, racial, clasista, como individualización de la guerra de conquista.

De esta forma busca dar cuenta, en lo que hace a la historia reciente, de los avances que ha tenido la ofensiva del capital durante los últimos años sobre el movimiento de masas. Desde una aproximación schmittiana, el autor señala que ninguna norma, sea económica, sexual o racial puede afirmarse en una situación caracterizada por un alto nivel de lucha de clases.

Esta aproximación, en el caso de Carl Schmitt durante la república de Weimar, lo llevaba a indagar sobre las vías para defender el orden y evitar la guerra civil.

Los fenómenos de los que da cuenta Lazzarato la violencia sexual, racial, clasista, económica, neocolonial, etc. tienen una amplia trascendencia —histórica y muy actual— para la producción y reproducción del Capital.

En segundo lugar, y retomando lo que mencionábamos de Schmitt, una cosa es que el aparato de Estado utilice mecanismos autoritarios para sostener el orden existente, otra muy diferente es que se disponga a lanzar una guerra civil es decir, liquidar el orden existente para conquistar uno nuevo contra el movimiento de masas.

Estos dos términos, a su vez, confluyen en un tercer problema: la necesaria problematización de los mecanismos de la democracia burguesa actualmente existentes y su papel en el sostenimiento de la dominación del capital.

Para Lazzarato, la guerra cambia de naturaleza bajo la acción del capitalismo financiero. Y agrega que la extensión de este proyecto del miedo no es infinita sino que está limitada por la resistencia que se le opone. Han hecho un trabajo tremendo. Mencionaron un montón de cosas importantes, pero es absolutamente cierto que la forma en que estoy planteando el problema es diferente, porque no trato de ver cuál es la aberración que se dio en los aparatos estatales y que condujo a este suplemento de poder.

Intento, por el contrario, ver cómo, en la vida cotidiana, en las relaciones que son de sexo, en las familias, entre los enfermos mentales y los razonables, entre los enfermos y los médicos, en fin, en todo eso, hay inflaciones de poder.

Su enfoque, desde el punto de vista de las relaciones de poder viene a echar luz sobre toda una serie de fenómenos, pero a la hora de utilizar este recorte desde el punto de vista de las relaciones estratégicas su enfoque queda diluido en una suma de resistencias sin posibilidad de victoria.

Lazzarato problematiza muchos aspectos de la obra de Foucault y, en este punto, remarca la gran limitación que impone al filósofo francés el haber prácticamente ignorado los desarrollos del pensamiento estratégico en el marxismo.

Es importante resaltar que el autor no habla simplemente de guerra civil como perspectiva en torno a una estrategia revolucionaria sino como realidad constante, operativa para describir la actualidad.

Por eso una guerra unilateral es un contrasentido. El ofensor busca conquistar, imponer su voluntad, si lo puede hacer sin encontrar oposición efectiva, mucho mejor. No obstante, se encuentran rápidamente frente a una alternativa sin salida.

Una especie de ecosistema de reproducción de los regímenes burgueses en crisis con fuerzas de derecha y ultraderecha, por un lado, y neorreformismos y populismos de izquierda, por otro, que dan sobrevida a regímenes capitalistas en decadencia.

Estamos de acuerdo con esto último, pero justamente lo que nos plantea esta recuperación en la actualidad es identificar que aquellos procesos no han sido interrumpidos solo —ni sobre todo— por la represión sino, en la mayoría de los casos, a través de mecanismos de desvío en los marcos de los regímenes democrático-burgueses.

Esto es cierto, no solo para Europa y los países centrales, como parece sugerir en sus análisis Lazzarato, sino también para buena parte de la periferia capitalista. Justamente de la mano de la ofensiva neoliberal, en muchos países de la periferia, casi toda América Latina, una parte de África y Asia, vino de la mano de la extensión de la democracia burguesa con más o menos rasgos bonapartistas según el caso.

Una de las pocas excepciones en este sentido, fue Egipto en , donde se abrió un proceso revolucionario rápidamente aplastado por el golpe contrarrevolucionario de Al-Sisi; en otros lugares como Siria el proceso derivó en una guerra civil pero reaccionaria, teniendo como fenómeno progresivo el desarrollo de la lucha del pueblo kurdo cuya independencia, sin embargo, fue licuándose en el marco de las alianzas militares con EE.

y luego con Assad contra los ataques turcos. Esta constatación es de primer orden por dos cuestiones claves. En segundo lugar porque, si esto es así, la preparación para romper aquella relación circular entre movilización e institucionalización implica la necesidad de preparase para escenarios de enfrentamientos aún más agudos de la lucha de clases, superiores a los actuales.

Para ello, efectivamente es fundamental recuperar y recrear todo el saber estratégico acumulado; la cuestión es qué términos concretos le damos a esto. Una característica distintiva desde la crisis de en adelante ha sido la proliferación de elementos autoritarios y la concentración de poder en determinadas instituciones —en general en el poder ejecutivo— dentro de los regímenes democrático-burgueses existentes.

A partir de estas coordenadas, distingue los bonapartismos según las diferentes etapas históricas y analiza especialmente aquellos desarrollados a partir de la segunda década del siglo XX, propios de la etapa de dominio del capital financiero.

El bonapartismo de origen fascista, al surgir de la destrucción, desilusión y desmoralización del movimiento de masas, se caracteriza por una estabilidad mucho mayor. Cuando hacemos un recorrido por los gobiernos de los países imperialistas, un rasgo común son las tendencias bonapartistas al interior de los regímenes democrático-burgueses.

Por ejemplo, un gobierno como el de Macron en Francia, a pesar de su dilatada trayectoria, de haber tenido que enfrentarse a los Chalecos Amarillos, a las huelgas contra la reforma previsional, etc. no deja de expresar elementos de un bonapartismo débil [ 72 ] , neoliberal y europeísta, con una base social acotada, emergido del descrédito del bipartidismo PS-LR que buscó avanzar en toda una serie de contrarreformas pero se desgastó rápidamente y en esos términos sobrevivió.

De conjunto, podríamos decir que, hasta ahora, la crisis de ha abierto crisis orgánicas o tendencias a ellas en diversos países, incluyendo los países imperialistas, dando como resultado gobiernos bonapartistas débiles que emergen de las divisiones que atraviesan la sociedad, la clase dominante y el aparato estatal [ 73 ].

A su vez, hay que distinguir que los diversos gobiernos de este tipo son expresión de diferentes fenómenos políticos, como ejemplificábamos con los casos de Macron y Trump. Casos como este último expresan una de las novedades pos la derechización de la derecha y el desarrollo de toda una serie de fenómenos de extrema derecha con peso, sobre todo, en las clases medias conservadoras y los sectores despolitizados de las clases populares con sus respectivas combinaciones de religión, nacionalismo, xenofobia, misoginia y racismo según el caso.

En países centrales aquellos gobiernos bonapartistas débiles intentan expresar la proyección internacional de su imperialismo por ejemplo, en el caso de Macron buscando un rol de liderazgo en Europa, en el caso de Trump virando mucho más abiertamente al enfrentamiento con China y a revisar los términos de la globalización neoliberal , mientras que, en la periferia, casos como el de Bolsonaro, expresan la dependencia más servil al capital imperialista extranjero [ 74 ] por el peso que cobra este último en los regímenes producto de la debilidad relativa en relación a las clases trabajadoras y el imperialismo de las propias burguesías locales [ 75 ].

El mismo no refiere a un régimen bonapartista plenamente formado sino al desarrollo de tendencias al bonapartismo dentro de regímenes democrático-burgueses. La expresión de estas tendencias alrededor del poder judicial responde tanto a niveles bajos de lucha de clases como al peso que han adquirido las ilusiones en la democracia capitalista en las últimas décadas.

En síntesis, el escenario de proliferación de crisis orgánicas, o elementos de ellas, motoriza una mayor presencia de tendencias bonapartistas. Pero, dentro de este panorama, distinguir gradaciones entre diferentes fenómenos es vital para la estrategia y para identificar, en la medida de lo posible, el momento preciso del desarrollo de la lucha de clases que expresan.

Esto, desde luego, condiciona el tipo de respuesta que amerita desde el punto de vista de las fuerzas revolucionarias. La idea de que cualquier fenómeno de extrema derecha es fascismo o neofascismo impide abordar estos problemas.

Es este tipo de relación especular entre fuerzas de derecha y ultraderecha, por un lado, y neorreformismos y populismos de izquierda, por otro, y no el fascismo, es el fenómeno principal que en la actualidad aceita el ecosistema de reproducción de los regímenes burgueses en crisis.

Claro que en la base social, tanto del bolsonarismo como del trumpismo, encontramos sectores que con ideología fascista o fascistoide, y ante una agudización de la lucha de clases, pueden ser la base para el desarrollo de movimientos fascistas más amplios y, mediando una derrota en regla de la clase trabajadora, dar lugar a nuevos gobiernos fascistas en el siglo XXI.

Pero, como decíamos, lo que se expresa en la actualidad, en términos de gobierno y de régimen, son variantes de gobiernos bonapartistas débiles en el marco de regímenes democrático-burgueses con cada vez más rasgos autoritarios.

En términos de definiciones —por lo menos en lo que al marxismo se refiere—, la distinción entre ambos tipos de regímenes es indispensable para establecer una orientación táctica en un situación concreta. Trotsky estuvo entre quienes más decididamente discutieron este problema frente a los partidos comunistas estalinizados a principios de los 30, que afirmaban que el fascismo no era más que una reacción capitalista, y que desde el punto de vista proletario la distinción entre diversas formas de reacción capitalista carecía de importancia.

Es decir, ambos regímenes plantean una importante diferencia en cuanto al lugar de la clase trabajadora dentro de él. Trotsky señala que el bonapartismo, cuando surge, comienza combinando el régimen parlamentario con el fascismo.

A su vez el fascismo, cuando triunfa, se ve obligado a constituir un bloque con los sectores bonapartistas y, lo que es más importante, a acercarse cada vez más, por sus características internas, a un sistema bonapartista.

Esto último sucede por la imposibilidad del capital financiero de una dominación prolongada a través de la demagogia social reaccionaria y el terror pequeñoburgués. Una vez en el poder, los dirigentes fascistas se ven obligados a amordazar a las masas que los siguen usando el aparato estatal, lo cual les hace perder base entre las amplias masas pequeñoburguesas.

El aparato estatal asimila a un sector, otro cae en la indiferencia, y otro pasa a la oposición. Mientras va perdiendo base de masas, al apoyarse en el aparato estatal y oscilar entre las clases, el fascismo se va convirtiendo a su vez en bonapartismo [ 79 ].

Ahora bien, Lazzarato distingue entre los fascismos de la primera mitad del siglo XX y los que cataloga como fascismo hoy. Entre las conclusiones de su libro ¿Te acuerdas de la revolución? que el Estado y las empresas están dispuestos a acoger en sus políticas de la diferencia.

La cuestión es cómo encarar estos peligros que señala correctamente el autor. En Guerra o revolución plantea que la historia del capitalismo está atravesada y constituida por una multiplicidad de guerras: guerras de clase s , raza s , sexo s , guerras de subjetividad es.

Efectivamente, qué guerra o qué guerras estamos librando es la primera pregunta de cualquier estrategia. Por otro lado, una de las cuestiones estratégicas fundamentales es cómo articular las diferentes luchas y los diferentes movimientos, entre los que se cuentan hoy el poderoso movimiento de mujeres a nivel internacional, movimientos antirracistas de trascendencia también internacional como se vio en la revuelta de como el Black Lives Matter, el movimiento global contra el cambio climático, etc.

juventud precaria , así como procesos en sectores más tradicionales del movimiento obrero como las huelgas en Europa de este año producto de las consecuencias de la guerra.

Desde este punto de vista, difícilmente la idea de múltiples guerras simultáneas —más allá de los debates teóricos que implica— pueda ser útil. y es uno de los puntos nodales que hace a una perspectiva hegemónica y política del marxismo. Atribuir a la clase obrera, transhistóricamente, un balance de este tipo —cuestión que es bastante común— peca de reduccionismo sociológico.

Una reflexión estratégica en torno al problema mencionado implicaría indagar el balance de sus partidos y sus sindicatos concretos, que para ese entonces contaban aún con un gran peso del stalinismo que, por ejemplo, tuvo un papel fundamental en mantener separado del movimiento estudiantil al movimiento obrero en el Mayo Francés.

También sostenían que todo tipo de determinación biologicista de la identidad podía llevar a posiciones reaccionarias [ 85 ]. Incluso sociológicamente es clave el peso de las personas negras entre la juventud precarizada comidas rápidas, Walmart, Amazon. Estos fenómenos, que son parte de lo nuevo que atraviesa la lucha de clases internacional, muestran que la fragmentación entre diferentes guerras —no como objetivo, porque Lazzarato no lo plantea así, pero incluso como punto de partida— expresa en un sentido lo viejo.

Es indispensable para la clase trabajadora la articulación de todas estas demandas en un programa hegemónico [ 87 ]. La lucha de clases entre la clase trabajadora y los capitalistas en términos de Marx y Engels, de Lenin, Trotsky, Luxemburgo, Gramsci, etc. En su libro titulado, justamente, La guerra contra las mujeres , Rita Segato, desde una perspectiva no marxista, propone un enfoque alternativo que viene a cuento mencionar.

Desde el punto de vista de la lucha de clases en singular no hay algo así como la comunidad la sociedad está dividida en clases irreconciliables.

Sin embargo, no es difícil trasladar esta idea a la búsqueda de retejer los lazos —que el capitalismo constantemente destruye, pero también se ve obligado a reproducir— al interior de la clase trabajadora y lxs oprimidxs.

Efectivamente, como señala Lazzarato, un obstáculo fundamental es que las guerras de clase, de género y de raza producen divisiones profundas al interior del proletariado de las que se valen las clases dominantes para dominar [ 90 ].

Y no solo existe la posibilidad, sino que hacerlo es un elemento vital para las posibilidades de triunfo revolucionario.

En términos estratégicos, el problema consiste en identificar el centro de gravedad del enemigo y concentrar fuerzas en él. Pero si no puede hacerse esto, no habrá en verdad otra alternativa que la de considerar a la guerra como dos o más guerras separadas, cada una de las cuales tendrá su propio objetivo.

Si vemos el derrotero de muchas de las revueltas del último tiempo, el papel desmovilizador que jugaron formaciones políticas como Syriza, Podemos, Boric, etc.

Ahora bien, nuevamente la cuestión es el cómo. Nadie ha propuesto hasta ahora ninguna forma de organización y es dudoso que se pueda inventar otra. Los soviets no están ligados a ningún programa a priori.

Abren sus puertas a todos los explotados. Esta perspectiva ya plantea una importante lucha de estrategias. En ¿Te acuerdas de la revolución? Por el momento, la revuelta misma parece constituir la única modalidad de acción comunicable y reproducible. Pero si hablamos de Lenin, aquella contraposición no existe como tal.

Ya desde la Revolución rusa de , Lenin incorporaría rápidamente los soviets en su concepción de la política revolucionaria, al ver en ellos una nueva práctica política desarrollada por el movimiento de masas, antagónica a la práctica burguesa de la política, y que permitía articular las diversas reivindicaciones y formas de lucha en nuevas instituciones de autoorganización para crear un poder alternativo.

Desde aquel entonces esta operación no ha hecho más que multiplicarse. A partir de la Revolución rusa, desde Kautsky —para quien el poder de los soviets era la antítesis de los consejos municipales elegidos por sufragio universal de la Comuna— en adelante, han sido sistemáticos los intentos de contraponer la Comuna a la República Soviética.

El eje de estas operaciones siempre fue devaluar la ruptura de clase y establecer una continuidad institucional con los mecanismos parlamentarios de la democracia burguesa. Lecturas como la del último Poulantzas, la de Antoine Artous, o más recientemente la de Lars Lih, son ejemplos en ese sentido [ ].

Al contrario, su crítica iba en el sentido opuesto. Todo el acento está en el balance estratégico, en el análisis de las condiciones para vencer. Es decir, si hablamos de recuperar la tradición estratégica del siglo XX no es posible hacerlo sin retomar este punto de vista.

Dicho muy sintéticamente, en que los dirigentes de la Comuna sacrificaron sus probabilidades de conquistar una alianza con los campesinos Marx opinaba que en tres meses de libre contacto con las provincias podía lograrse [ ] en pos de obtener un supuesto paraguas de legalidad formal en términos democrático-burgueses a pesar de su ilegalidad formal, ya que era una insurrección municipal, mientras que el gobierno provisional tenía como base de sustentación a la Asamblea Nacional electa por sufragio universal [ ].

En que el Comité Central de la Guardia Nacional —que ya era un organismo democrático reconocido por todas las masas de París al que Trotsky compara con los soviets— habiendo tomado el poder en la ciudad el 18 de marzo, en vez de marchar inmediatamente sobre Versalles crítica de Marx decide llamar a elecciones de la Comuna para luego entregarle el poder a esta, período en el cual se pierden dos semanas claves, quedando París aislada en primer lugar, de los campesinos , y con la Comuna cayendo en la indecisión estratégica, lo que permitirá al gobierno de Thiers recomponerse y, más adelante, contraatacar [ ].

Y este debate es fundamental, también hoy, en relación a las revueltas de los últimos años. Un elemento distintivo de muchas de ellas ha sido la ocupación de las plazas [ ] , desde la Plaza Tahrir en Egipto y La Puerta del Sol en Madrid en , pasando por la Plaza Taksim en Turquía o la Plaza de la República en París , hasta la Plaza Italia en Chile en , entre otras.

Lazzarato, así como otros autores [ ] , las abordan en su novedad pero separadas de aquella pregunta estratégica. La street politics , la política callejera, se convierte lógicamente en política de la plaza. Para los primeros está la posibilidad de ensayar algún tipo de concesión buscando sacarlos de la calle, para poder aislar a los segundos y criminalizarlos.

Una operatoria que se reitera en cada uno de los procesos, y que es clave para desgastarlos, desactivarlos o directamente derrotarlos prematuramente impidiendo su desarrollo hacia movimientos revolucionarios. De ahí la importancia del desarrollo de coordinadoras y organismos de autoorganización que, en perspectiva, puedan ser el germen de futuros consejos, de un poder alternativo de la clase trabajadora y los oprimidos.

Estos organismos, incluso en sus formas iniciales, son fundamentales para que los sectores más avanzados del movimiento puedan influir sobre los más atrasados, así como contrarrestar la acción del régimen que, justamente, se vale de las brechas que abre la fragmentación.

Esta idea solo puede corresponderse, como decíamos, con una visión estereotipada de una clase obrera abstracta, de lo contrario es imposible pensar una guerra de clase sin la clase trabajadora, ya ni siquiera por una cuestión estratégica sino, incluso, por una cuestión democrática.

Hoy la clase trabajadora es mayoritaria en buena parte de los países del mundo, un cambio tectónico que en la época de Marx, incluso en la de Lenin, era inimaginable.

Las princesas de la Independencia

Related Post

0 thoughts on “Sumas inimaginables revolucionarias”

Добавить комментарий

Ваш e-mail не будет опубликован. Обязательные поля помечены *